Estudios en Romanos: El fruto de la Fe

Por: pastor Daniel Brito

Título: Estudios en Romanos: El fruto de la Fe

Texto: Romanos 12:1-3

«Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, *santo y agradable a Dios.2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

3 Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado.»

Introducción:

Siguiendo nuestro estudio en la Epístola a los Romanos, ahora entramos en el estudio “práctico”, directamente a la vida o conducta cristiana del creyente.

1. Las Doctrinas de la Gracia no conducen al pecado. — En nuestro estudio de ésta Epístola, hemos notado que la salvación es totalmente por la gracia de Dios. El hombre se sostiene por la MISERICORDIA de Dios, sin hacer ninguna obra que pueda tener méritos delante de Dios, porque nuestras obras son totalmente basura delante de nuestro SEÑOR. Por esa razón algunos han creído que las Doctrinas de la gracia conducen al pecado, pero eso es totalmente falso. El apóstol Pablo ahora entra en la parte que el cristiano debe vivir su vida en santidad, por haber recibido la salvación por medio de la gracia de Dios.

2. Por las Misericordias de Dios. — (vv. 1) «Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, *santo y agradable a Dios.»

a. Hay dos cosas que son de mucha importancia en este verso, la primera es que el apóstol no comienza con mandamientos o amenazas, sino que comienza: «Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios…..»

i. “Por lo tanto” sigue el tema de los capítulos anteriores donde el apóstol ha estado hablando de la Obra de JESUCRISTO por nosotros. Libres del pecado y la culpa, y ¿quién nos separará del amor de Dios? Es la razón por qué la conducta del Cristiano debe ser una que refleje la Obra de JESUCRISTO en la vida del Cristiano; porque es obvio que si JESUCRISTO ha hecho la obra en la vida del creyente, entonces el creyente va a caminar una vida Cristiana, digna de un seguidor de JESUCRISTO.

b. El apóstol está amonestando no por obligación, sino por las misericordias de Dios. Notemos dos cosas:

i. La primera es que tanto el judío como el gentil está bajo pecado, “por cuanto todos pecaron.”

(1) (Romanos 3:9) «¿A qué conclusión llegamos? ¿Acaso los judíos somos mejores? ¡De ninguna manera! Ya hemos demostrado que tanto los judíos como los *gentiles están bajo el pecado.»

ii. La segunda es que sea uno judío o gentil, Dios nos ha sujetado a todos a la desobediencia. Eso es que nadie es digno o merece nada de parte de Dios. Sino que es simplemente por la misericordia de Dios.

(1) (Romanos 11:32) «En fin, Dios ha sujetado a todos a la desobediencia, con el fin de tener misericordia de todos.»

3. Un sacrificio vivo. — Noten que ese sacrificio es el del propio cuerpo del creyente; y como es VIVO, es algo continuo.

a. La santidad de la vida raras veces progresa aparte de hechos deliberados de la voluntad humana. Mientras que la santificación es gradual en el sentido que continúa a través de la vida, cada avance depende de la decisión de la voluntad.[1] En otras palabras, cada persona decide entregarse en sacrificio vivo a JESUCRISTO.

4. Sin amoldarnos a este mundo. — (vv. 2a) «No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente.» La razón por qué no podemos amoldarnos al mundo actual es porque el mundo es enemigo de Dios. El mundo busca hacer lo opuesto a la Voluntad de Dios. (Juan 17:14) «Yo les he entregado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.» Veamos algunas cosas:

a. (Filipenses 3:20) «En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo.»

i. Hay algo especial en este Texto de donde podemos ver que para el creyente, como dice el Himno antiguo: “No puede el mundo ser mi hogar.” El creyente es ciudadano del cielo, y eso indica que el creyente no es del mundo, y como no es del mundo, no puede vivir como el mundo vive su vida.

b. (Colosenses 3:1-2) «Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la *derecha de Dios.2 Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra»

i. Aquí también encontramos una amonestación de buscar las cosas de ARRIBA, eso es de Dios, porque el creyente ha resucitado con Cristo en el nuevo nacimiento.

ii. Esto también es una decisión de la voluntad humana; nadie puede usar la excusa de que está esperando que Dios lo haga por uno, porque YA DIOS LO HIZO. Eso es lo que hemos aprendido en esta hermosa Epístola. Ahora es la parte nuestra para hacer.

c. (1 Pedro 1:14-16) «Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia.15 Más bien, sean ustedes *santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó;16 pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo.»

i. Aquí otra vez tenemos lo mismo que el Texto de Romanos 12:2 nos dice, y es una decisión de la voluntad humana.

ii. La santidad cristiana no es perfección, sino que es una SEPARACIÓN. Somos separados para vivir vidas entregadas a Dios.

5. La Voluntad de Dios. — (vv. 2b) «……….sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.» El tema de la Voluntad de Dios es uno que tanta gente busca, e incluso, tantos buscan mensajes de profecía o de revelación para poder saber la Voluntad de Dios en ciertos casos. Pero noten que el Texto Sagrado es bien claro, y es que la VOLUNTAD de Dios está aclarada en Su Palabra; y por eso debemos renovar nuestras mentes por medio de la Palabra de Dios, para así saber la Voluntad de Dios. Veamos algunas cosas:

a. Noten que el transformar o renovar la mente no es algo externo, es algo que comienza en lo interno del creyente.

i. Cuando una persona viene al arrepentimiento, hay un cambio interno, lo que conocemos como el nuevo nacimiento. Pero la mente todavía sigue con sus pensamientos de antes.

ii. Ahora la mente se empieza a llenar de la Palabra de Dios, y empieza a haber un cambio en su forma de pensar.

iii. La Palabra de Dios produce un cambio en nuestra forma de pensar, llenando de algo bueno, lo que antes estaba lleno de cosas malas.

b. Mientras que la mente carnal del ser humano busca pensar en las cosas materiales y sensuales; la mente renovada, o transformada busca las cosas que son de menos importancia para este mundo, porque son las cosas ETERNAS.

i. (2 Corintios 4:18) «Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.»

c. Noten también que la mente RENOVADA tiene que ser comparada a la mente DEPRAVADA.

i. (Romanos 1:28) «Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer.»

ii. La mente RENOVADA es TOTALMENTE opuesta a la mente DEPRAVADA.

(1) La mente RENOVADA se SOMETE A DIOS.

(2) La mente DEPRAVADA SE OPONE A DIOS.

d. La mente NATURAL o CARNAL no entiende la VOLUNTAD DE DIOS. Veamos el ejemplo cuando JESUCRISTO estaba enseñando sobre Su Muerte en la Cruz del Calvario, y Pedro trata de disuadirlo a que no lo hiciera. En ese momento Pedro se estaba dejando influenciar por Satanás, el enemigo de nuestras almas.

i. (Marcos 8:31-38) «Luego comenzó a enseñarles: —El Hijo del hombre tiene que sufrir muchas cosas y ser rechazado por los *ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los *maestros de la ley. Es necesario que lo maten y que a los tres días resucite. 32 Habló de esto con toda claridad. Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo.33 Pero Jesús se dio la vuelta, miró a sus discípulos, y reprendió a Pedro. —¡Aléjate de mí, Satanás! —le dijo—. Tú no piensas en las cosas de Dios sino en las de los hombres. 34 Entonces llamó a la multitud y a sus discípulos. —Si alguien quiere ser mi discípulo —les dijo—, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz y me siga.35 Porque el que quiera salvar su *vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa y por el *evangelio, la salvará.36 ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida?37 ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?38 Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.»

ii. Noten que Pedro y los otros discípulos, no habían entendido la Voluntad de Dios en la Obra de la Redención.

iii. JESUCRISTO les enseña que el SEÑORÍO DE JESUCRISTO sobre la vida del creyente se refleja en la ENTREGA TOTAL del creyente y de la VOLUNTAD del creyente a Dios.

e. Y por último en este punto, veamos como los que viven sus vidas conforme al Espíritu Santo, fijan sus MENTES en las cosas del Espíritu Santo.

i. (Romanos 8:5) «Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu.»

6. El concepto de la humildad. — (Romanos 12:3) «Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado.»

a. La jactancia o el orgullo lleva al error, y al pecado; por eso es según la medida de fe que Dios le haya dado. Noten que no es según uno haya llegado a obtener, sino es la que Dios le haya dado. Eso ya descalifica al orgullo. Veamos algunos ejemplos:

i. En la comparación entre la ley y la fe, Pablo dice que la JACTANCIA queda excluida cuando uno vive por medio de la FE.

(1) (Romanos 3:27) «¿Dónde, pues, está la *jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál principio? ¿Por el de la observancia de la ley? No, sino por el de la fe.»

(2) La razón es que la fe es dada por DIOS, y el que vive por FE, pone su CONFIANZA en DIOS y no en sí mismo.

ii. Hablando de Israel y los gentiles, Pablo aclara que no tenemos nada de qué JACTARNOS, porque la Obra la ha hecho Dios.

(1) (Romanos 11:18) «Sin embargo, no te vayas a creer mejor que las ramas originales. Y si te jactas de ello, ten en cuenta que no eres tú quien nutre a la raíz, sino que es la raíz la que te nutre a ti.»

iii. Pablo dice que los judíos fueron desgarrados por su falta de fe, y los gentiles fueron insertados por su fe. No hay porque estar orgullosos de tener FE, porque ya hemos aclarado que es Dios quien da la FE. Por eso él dice que no seamos arrogantes, si no que debemos temer.

(1) (Romanos 11:20) «De acuerdo. Pero ellas fueron desgajadas por su falta de fe, y tú por la fe te mantienes firme. Así que no seas arrogante sino temeroso»

iv. Y por último en este punto, tenemos a nuestro SEÑOR JESUCRISTO dando una explicación a Sus discípulos de lo que es el someterse al SEÑORÍO de JESUCRISTO.

(1) (Lucas 17:10) «Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les ha mandado, deben decir: “Somos siervos inútiles; no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber.»

(2) Eso no quiere decir que el creyente es “basura”, sino que el creyente por sí mismo no puede hacer nada que merezca elogio por parte de Dios. El obedecer a Dios, muestra que tenemos límites, y no tenemos nada por qué jactarnos; al contrario, decir solamente que hemos hecho lo que el SEÑOR nos pidió hacer, y por es somos siervos inútiles.

7. El lugar en el Cuerpo de Cristo. — (Romanos 12:4-8) «Pues así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función,5 también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás.6 Tenemos dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado. Si el don de alguien es el de profecía, que lo use en proporción con su fe; 7 si es el de prestar un servicio, que lo preste; si es el de enseñar, que enseñe;8 si es el de animar a otros, que los anime; si es el de socorrer a los necesitados, que dé con generosidad; si es el de dirigir, que dirija con esmero; si es el de mostrar compasión, que lo haga con alegría.»

a. Este mismo concepto lo encontramos en 1 Corintios 12:27-31, donde el apóstol Pablo trata el mismo tema de la diferencia y variedad de los dones, usando el ejemplo del cuerpo humano.

i. Así como en el cuerpo humano tenemos partes “internas” que no se pueden ver, y aun menos su función, lo hace a uno pensar que son menos importante.

ii. Un hombre que no tiene una mano, no puede TODO lo que hacía antes.

iii. Un hombre que no tiene una pierna, no puede hacer TODO lo que hacía antes.

iv. Un hombre que no tiene su vesícula no puede hacer TODO exactamente como lo hacía antes (lo digo por experiencia).

b. En nuestras iglesias estamos faltos de personas que son la mano, o la vesícula, o los pulmones, o un dedo de la mano, etc.

i. TODO creyente tiene una función en el Cuerpo de JESUCRISTO.

ii. El trabajo de la iglesia no puede ser delegado en algunos solamente; no es saludable para alguien hacer el trabajo que de cuatro o cinco, porque los demás no lo hacen.

c. Para concluir, debemos preguntar, ¿estás haciendo la labor que JESUCRISTO te ha encomendado en el Cuerpo de Cristo?

CONCLUSION:

Oremos.

Notas:

1.Robert H. Mounce, Romans, NAC, p. 231, Broadman Press.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional*
**Este sermón fue predicado en Octubre, 2009**