Cuatro Niveles De Profecía

I. ¿Quien es un Profeta?

¿Por mucho tiempo usted se ha preguntado son todos profetas los que profetizan…? ¡Déjeme responderle con honestidad NOOO…! No estoy diciendo que no sea Dios, lo que quiero decir es que por que profeticé no significa que sea profeta o tenga el don de profecía. Esta es la razón porque muchos profetizan bajo la unción y otro día sin ella y hablan imaginaciones de su corazón como nos enseña (Jeremías 14:14) y es esto lo que confunde y hace enojar al pueblo y endurecen sus corazones para no escuchar verdaderamente cuando habla Dios, esta fue la razón por la cual Pablo exhortó a la iglesia de Tesalónica por el abuso de este don a no menospreciar la profecía. (1 Tesalonicenses 5:20) “no menospreciéis las profecías. 21 Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno.”

¿Usted se preguntará cómo reconocer cuando es Dios, cuando es el hombre, cuando esa persona es un ministro profeta, cuando es el don de profecía o por que pueden profetizar si no son profeta ni poseen el don de profecía?. Bueno para esto debemos saber cuales son los cuatro niveles o las cuatro maneras que opera la profecía en la iglesia, pero antes quiero hacer una advertencia es la siguiente, sería una falta de respeto de mi parte el no decirlo que es imposible para cualquier ministro el querer exponer un tema tan profundo como lo es la profecía en una pequeña exposición como la que usted está leyendo, solo es una breve explicación con el único fin de contestar las interrogantes que tienen algunos creyentes sobre este tema en especial.

Nivel I. Espíritu de la Profecía:

Es la manifestación a través de cualquier creyente que actuando en fe profetiza en la congregación en momento de la adoración o en la oración o estando en una atmósfera donde los profetas están fluyendo por la inspiración divina, cualquier persona puede profetizar por que él espíritu de la profecía le place usar en ese momento a esa personal sin que por ello quiera decir que ese hermano/a sea un profeta, es solamente el espíritu que empezó a fluir en el hermano/a por que tuvo la medida de fe como dice en (Romanos 12:6) el Espíritu mismo hace que esta persona profetice sin ser un profeta de (Efesios 4:11) ni siquiera tener el don de profecía de (1 Corintios 14:1-3). Esta manifestación es la unción que sube de Jesús en usted no viene del cielo sino ya está depositada en nosotros. Entonces esta unción corporal se manifiesta en la congregación y estos hermanos profetizan; pero algunos caen en el error de querer volver a profetizar o pensar que son profetas cuando la manifestación fue ocasional y ellos profetizan sin la vía del Espíritu y de ahí vienen las falsas profecías de la imaginaciones de sus corazones o profetizan las cosas que conocían antes por otras personas. Sería prudente orar a Dios para que le confirme cual es el don que opera en usted o en estos hermanos. “Entonces caí a sus pies para adorarle. Y me dijo: No hagas eso; yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que poseen el testimonio de Jesús; adora a Dios. Pues el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía” (Apocalipsis 19:10). Hombres en la Biblia que profetizaron bajo el Espíritu de la profecía:

• Adán profetiza concerniente al futuro estado matrimonial. (Génesis 2: 20-25)

• Noé fue pregonero de justicia. (2 Pedro.2:5; Hebreos 11:7; Judas 14-15)

• Abraham fue visto como (Génesis 20:7)

• Isaac y Jacob tuvieron sobre ellos el espíritu de la profecía cuando proclamaron las bendiciones sobres sus hijos, (Génesis 27:48-49; Hebreos 11:20-21; Salmos 105:9-15)

• José profetiza el Éxodo de Israel (Génesis 50:24; Hebreos 11:22)

• El espíritu de la profecía fue puesto sobre los setenta ancianos que estuvieron con Moisés en el desierto de Sinaí. ( Números 11:24-30)

• Saúl también tuvo la experiencia de profetizar entre los profetas por él espíritu de la profecía como las tres compañías que había enviado antes que él, (1 Samuel 10:10, 19:20-24)

• Siempre esta manifestación del espíritu de la profecía en la iglesia de hoy conforme a lo que nos dice (1 Corintios 14:3) Nivel

II. El Don de Profecía:

Es una de las manifestaciones del Espíritu Santo mencionado en (1 Corintios 12:10; Romanos 12:6; Hechos 2:18). Es una operación del Espíritu dada a la iglesia nueva testamentaria que debe ser operado y ejercitado con reglas y medidas establecida en las escrituras. Ej. (1 Corintios 14:1, 3:25-31; 1 Tesalonicenses 5:20-21). Este don de profecía no tiene que confundirse con el ministerio del profeta que es diferente, la razón es que el don de profecía solo es para edificar la iglesia, exhortarla y consolarla, se diferencia en el ministro profeta por que este don que opera en los creyentes no trae revelación; los profetas son los que traen la revelación de la palabra y en los mensajes, pero este don de profecía bien desarrollado puede en ocasiones ser más certero que el de un profeta. La diferencia del espíritu de la profecía al don de profecía es que el primero solo opera en ocasiones, pero el don de profecía esta activo permanentemente en la persona solo que depende la de fe del que lo posee. Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. (1 Corintios 14:3; Hechos 2:18). Las cuatro hijas de Felipe el evangelista, profetizaban como ejemplo de este Don. Pero no hay prueba alguna que ellas hayan sido profetas (Hechos 21:9)

• El profeta Agabo hizo uso del Don de profecía para dar un mensaje al apóstol Pablo de parte del Señor. (Hechos 21:10-11)

• Todos pueden profetizar pero no todos son profetas. (1 Corintios 12:2;14:31)

• Es dado por fe (Romanos 12:6; Gálatas 3:5)

• No esta basado por madurez o mayordomía cristiana. (Hechos 10:45)

• No esta supeditado a la doctrina correcta o incorrecta se recibe por gracia. (Hechos 19:1-6)

• No puede ganarse por buenas obras o comprarse.(Hechos 8:18-19; Romanos 9:16)

• Este Don de profecía no puede guiar a ningún hijo de Dios. (Romanos 8:14)

Nivel III. Ministerio o Oficina del Profeta:

Es la manifestación de Jesucristo que depositó en cinco ministerios de ascensión que como nos menciona (Efesios 4:11). En segundo lugar es el profeta después del apóstol. La función del profeta es la de activar impartición de dones y llamamiento al ministerios, confirmar, traer revelación de la palabra y los sucesos que compete a la iglesia, predica la palabra con el fin de preparar el camino del Señor, trae arrepentimiento al pueblo establece fundamentos de la palabra, hace que el pueblo se vuelva a Dios llevándolo hacer pacto con nuestro Señor, con el fin de madurar y capacitar la iglesia para perfeccionar a los santos para llevarlos a la medida del varón perfecto juntamente con los apóstoles, evangelistas, pastores, maestros, (Hechos 13:1; 1 Corintios 12:28; Efesios 2:20; 4:11). “Procurad alcanzar el amor; Pero también desead ardientemente los dones espirituales, sobre todo que profeticéis.” (1 Corintios 14:1)

Llamado: El profeta como el apóstol, o los otros ministerios debe tener un llamado distintivo. El profeta del nuevo testamento debe tener convicción interna, saber que Dios lo puesto. (Jeremías 1:5)

Calificación: el profeta como el demás ministerio de ascensión debe tener las cualidades de un anciano. El ministro profeta es también un anciano para que pueda ser usado en todo lo que Dios desee. Debe ser un ministro con el carácter necesario para enfrentar los problemas de la iglesia, sin carácter expondría al pueblo de Dios, al tener ojos y boca y no tener el carácter suficiente para la situación. (Tito 1:5-13).

• El profeta ha sido puesto en la iglesia. (1 Corintios 12:28-29)

• Esta en segundo lugar de importancia. (1 Corintios 12:28; Efesios 4:11)

• Los profetas son uno de cincos ministerios que el Señor Jesucristo nos extendió de su manto profético, no olvidemos que Jesús vino como profeta. (Deuteronomio 18:18; Efesios 3:22-23).

• Tienen el Espíritu de la profecía sobre ellos. (Apocalipsis 19:10).

• Los profetas están equipados con los dones de profecía, sabiduría, revelación, ciencia, discernimiento de espíritu, fe, diversos géneros de lenguas, interpretación de lenguas sanidad divina, milagros. (1 Corintios 14:3, 31, 12:8-10)

• Son puesto en la iglesia para:

1. Perfeccionar a los santos. 2. Para traer a los santos a la obra del ministerio. (Efesios 4:12) 3. Para edificar el cuerpo de Cristo, madurar a los santos. (Efesios 4:9-16)

• Eran parte activas en el presbiterio, su consejo eran tomado en cuenta a la hora de las decisiones importantes referente a ministros como el, envíos, impartición es, imposición de manos según la dirección del Espíritu Santo. (Hechos 13:1-3, 15:2-4). Nivel

IV. La Profecía Inspirada de las Escrituras:

Siendo que las escrituras son inspiradas, la profecía escrita es la más alta inspiración de la revelación inefable de la voluntad de Dios. Este nivel profético es el grado más alto; los tres niveles proféticos anteriores tienen un margen de error pueden fallar porque son hombres, pero en este cuarto nivel de la profecía escrita Dios es infalible.

La expresión “palabra profética más segura” en (2 Pedro 1:19-20) es usada para referirse a los libros proféticos del Antiguo Testamento. Siendo que las escrituras son inspiradas por Dios. Las Profecías en ellas son inspiradas e infalibles revelación. (2 Tito 3:15-16). Entonces debemos entender claramente que este nivel profético es el más santo y por ello requiere las más cuidadosa y responsable interpretación sistemática. Este tipo de profecía no es dado más hoy con el fin de escribir revelaciones personales e incluirlo en los cánones bíblicos. Ya están escritos los sesenta y seis libros (66) de la Biblia completa. Nada debe ser añadido a la palabra de Dios (Apocalipsis 22:18-19; Hechos 4:12).

Cuando tu corazón se desvía y permaneces infiel a Dios, el paso siguiente es hacer lo que no le agrada a Dios. Salomón le dio gusto a los falsos dioses y sus mujeres para que pudieran adorar, y eso ofendió sin duda a Dios. En pocas palabras quiso agradar a cada una de sus mujeres en lugar de agradar a Dios primero. Creo que muchos cristianos tienen ese síndrome Salomónico, queriendo agradar al jefe del trabajo, al grupo de la escuela para ser aceptados, a las chicas glamur de su escuela para estar al nivel, comprarse los últimos trapitos de la moda si no que dirán los vecinos. Algunos incluso queriendo agradar al pastor siendo que es Dios principalmente a quien debemos agradar con nuestra conducta, siendo de buen testimonio, siendo ejemplo para los demás, pero para que vean que somos diferentes. Y es ahí el asunto o problema, que muchos cristianos son del montón, comportándose como los demás allá afuera. Siendo así, los cristianos vivirán una vida de poco impacto en la sociedad corrompida, y que sin duda no terminara de corromperse, por eso es necesario hacer lo que agrada a Dios antes que los hombres. Salomón prefirió agradar al hombre, sus mujeres. Tu y yo no debemos hacer eso.

IV. Para vivir sabiamente, obedece las indicaciones de Dios. v. 9-10

Cuando tu corazón se desvía, eres infiel y haces lo que desagrada a Dios, terminaras directo en la desobediencia. Finalmente, Salomón llegó a la desobediencia total de Dios, siendo que el pasaje indica que Dios se le apareció dos veces para decirle que estaba mal, iba por mal camino, que eso no le traería nada bueno, que no se saliera del camino. Ah no, el quiso desobedecer. ¿No se le llama necedad a eso? Sabiendo lo que Dios quería, el dijo: No. Obviamente toda desobediencia acarrea consecuencias y así fue para el reino de Salomón.

No se porque en ocasiones a algunos les gusta coquetear con el mundo y desobedecer su palabra, parece ser que se las quieren de dar como hijos pródigos, que solo hasta que estén en el suelo recapaciten para regresar a casa. Hermanos, solo obedezcamos al Señor en lo que nos pide, si no hacemos esto nuestra vida corre peligro sin duda. No hay nada peor para un padre que un hijo desobediente, rebelde, necio. Parece que así son algunos en la iglesia.

Pero hoy es tiempo de esperanza, tiempo de victoria y renovación para poder vivir en este mundo tan perverso con el cual algunos coquetean. No se si hoy tu corazón se empieza a desviar, pero es tiempo, aún es tiempo para que le pidas al Señor que no pase eso, dale oportunidad tú que estas en esa condición de que ese corazón, el Señor lo renueve y puedas vivir sabiamente en este mundo de tiempos difíciles.