Cristianos Reprobados.
Pedro estuvo con el Señor Jesús, y vemos que era impulsivo en acciones y en su hablar. Varias veces el Señor tuvo que pararle el coche y sin duda Pedro aprendía. La ultima noche en que Jesús estaba a punto de ser entregado por el traidor y así pasar su calvario, Pedro tuvo tres exámenes o pruebas. Un alumno que no alcanza la nota promedio mínima, necesita hacer un examen final. Pedro fue al examen final en aquella última noche con Jesús. Veamos brevemente cada uno de ellos y aprendamos.
La prueba de la oración.
En esta primera prueba, Pedro necesitaba por lo menos estar en oración junto al Señor una hora. Entonces les dijo: “Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quédense aquí y velen junto a Mí.” Mat 26:39 Y adelantándose un poco, cayó sobre Su rostro, orando y diciendo: “Padre Mío, si es posible, que pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú quieras .” Mat 26:40 Entonces vino Jesús a los discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: “¿Conque no pudieron velar una hora junto a Mí?
Aunque se ve que fueron los tres que estaban dormidos, se dirige a Pedro. Ellos estaban frente a un gran acontecimiento, ya que se acercaba un momento crucial de la historia. El Señor necesitaba que los discípulos velaran con El, pero no lo lograron ni por una hora, mientras que el Señor sudaba como grandes gotas de sangre, Pedro y los demás dormían.
Prueba de oración: Reprobado.
La prueba del dominio propio.
Cuando el Señor estaba por ser apresado por los soldado que fueron enviados por el sumo sacerdote, Pedro, aunque era pescador, saco la espada y corto la oreja del siervo.Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. Juan 18:10.
El Señor tomo nuevamente la iniciativa de corregir el erro de Pedro. Esto es lo que sigue sucediendo el día de hoy. El Señor toma la iniciativa de corregir muchos de nuestros errores. El Señor sin duda amaba a Pedro, por eso El siempre le corregia de sus errores por grandes que hayan sido. Hoy, el Señor sigue haciendo eso en nuestra vida porque nos ama, es por eso que también nos corrige. Por amor. Pedro no supero la prueba del dominio propio como muchos de nosotros diariamente también fallamos. No basta dar ejemplos, simplemente le fallamos.
Prueba de Dominio propio: Reprobado.
La prueba final: Fidelidad.
Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; Luk 22:32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Luk 22:33 El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Luk 22:34 Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. Luas 22:31-31
Jesús no solo corrige nuestros errores, sino que también ruega por nosotros para que no seamos zarandeados por Satanás. Pedro no solo negó al Señor, si no que además lo hizo maldiciendo para que no fuera descubierto.
El evangelio de Juan nos da también otro punto de vista con el cual tu y yo podemos identificarnos: ¿Y a dónde vas, Señor ? –preguntó Simón Pedro. –A donde yo voy, no puedes seguirme ahora, pero me seguirás más tarde. Joh 13:37 –Señor –insistió Pedro–, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Por ti daré hasta la vida. Joh 13:38 –¿Tú darás la vida por mí? ¡De veras te aseguro que antes que cante el gallo, me negarás tres veces! Juan 13:36-38
Me llama la atención que el Señor le pregunta: ¿tu darás la vida por mi? Muchos de nosotros decimos que amamos al Señor, que le seguimos de corazón, que le somos fieles, etc. Creo que el Señor hoy podría preguntarnos: ¿en serio me amas? Porque haces eso entonces. ¿Tu dices que me sigues de corazón? No des mal testimonio. Pedro fue confrontado como sin duda el nos confronta por medio de su palabra.
Prueba de Fidelidad: Reprobado.
Pedro tuvo tres pruebas: oración, dominio propio y fidelidad. Saco cero en oración, cero en dominio propio y cero en fidelidad. ¿Promedio? Cero. Esta es la condición de muchos cristianos hoy en día: Reprobados.
Pero hay buenas noticias. Y el Señor tiene un mensaje especial para todos nosotros a pesar de nuestra condición reprobatoria.
A pesar de todo, el Señor se acordó de Pedro y le mando un mensaje especial: Pero id, y decid a sus discípulos y a Pedro, que el va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis como os dijo. Marcos 16:7. Este es un mensaje para todos aquellos que tenemos cero. Mando una invitación especial para aquel Pedro que se saco cero en todo, que fue reprobado en todas las materias, porque espera que haya arrepentimiento en nosotros. Tu y yo podemos estar llenos de ceros en nuestra experiencia con el Señor, pero aun así el nos llama. La virtud de Pedro fue que no se resistió nuevamente al llamado de Jesús, se arrepintió y siguió adelante. Así es como tu y yo aunque tengamos ceros, aceptemos el llamado al verdadero cristianismo que Jesús nos da. El Señor aun espera que nos arrepintamos y sigamos adelante. La decisión es tuya y mía, lamentablemente algunos quieren quedarse reprobados. Simplemente tu escoge.