Frente al fuego de Dios

Sermones Cristianos | Predicas Cristianas

¿Por qué Dios permite las pruebas?

1 Pedro 4:12-19

Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.

¿Por qué Dios usa el fuego como señal de su presencia?

La uso con Moisés en la zarza ardiendo

Éxodo 3:1
Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.

Éxodo 3:2
Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.

Éxodo 3:3
Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.

Éxodo 3:4
Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.

Porque el fuego tipifica presencia de Dios, recordemos que Dios nos manda a que no se apague el fuego en nuestro corazón.

Levítico 6:12-13
Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz. El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.

El fuego del Espíritu Santo siempre debe estar encendido, nada lo debe apagar, si ese fuego se apaga tu vida se apaga también.

Nosotros somos las lámparas pero la lámpara sin aceite y sin fuego no funciona.

Lucas 12:35
Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas;

Ahora la palabra de Dios es una antorcha que enciende el fuego en nosotros.

Génesis 15:17
Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos.

Juan 5:35
El era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.

2 Pedro 1:19
Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

Los tres jóvenes que se vieron obligados a caer al fuego notemos algo ellos no temieron a la prueba ellos sabían en quien confiaban…. ¿Sabe usted en quien usted confía???

Daniel 3:16-30…..notemos que estos jóvenes fueron lanzados atados, cuales son tus ataduras para que ahora mismo estés pasando prueba y ahí enmedio del fuego Dios las rompa las destruya porque eso hace el fuego de Dios destruye todo lo malo para edificar un altar en tu vida.

Como dice la alabanza todo obra para bien, eso paso con estos tres jóvenes al no someterse a lo que el diablo les imponía honraron a Dios y Dios. Les honro a ellos.

¿Qué espera Dios de ti enmedio de la prueba? ¿Que huyas? ¿Qué esperes? ¿Que entiendas? ¿Qué te sometas? ¿Qué le busques?

Dios llamó a Moisés desde una zarza que ardía el fuego no se consumía porque el fuego de Dios es vivo poderoso.

¿Te esta llamando Dios desde el fuego? ¿Está Dios permitiendo esa prueba de fuego para que te acerques más a Él y le busques pero no a medias?

¿Por qué los querubines tienen ojos de fuego? Porque están continuamente frente a la presencia de Dios.

Querubín significa, espada de fuego. En el edén fueron puestos dos querubines para guardar el árbol de la vida.

Génesis 3:24
Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

1 Reyes 8:7
Porque los querubines tenían extendidas las alas sobre el lugar del arca, y así cubrían los querubines el arca y sus varas por encima.

Ezequiel 10

Apocalipsis 8:3
Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

Apocalipsis 8:4
Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

Apocalipsis 8:5
Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.

Así Dios te envía un reto es tiempo de meterse en Su presencia en su fuego santo.

Es tiempo de sacudir el polvo, de romper con los enigmas que nos rodean; es tiempo de entrar en su presencia el 100%, no el 50%, no el 25%, no el 15%, es el 100%.

1. “¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo?” v. 7.

En primer lugar observamos que los demonios conocen muy bien a Cristo. En lugar de huir vinieron él, a través de aquella “casa” humana, preguntándole: “¿Qué tienes conmigo, Jesús Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes” v. 6. Hay en esto un conocimiento claro sobre la persona de Jesús. En este encuentro podemos ver cómo Jesús es dueño de toda la escena. Los pobres discípulos estarían temblando todavía de miedo por la experiencia en el mar y ahora se encuentran con una conversación entre su Maestro con los demonios. ¿Por qué ellos no querían que se les enviara fuera de la región? ¿Por qué pidieron ir a morar en el hato de cerdos? ¿Por qué Jesús les concedió ese último deseo? ¿Por qué les arruinó el negocio a aquellos hombres? Los demonios que antes vivían en el cielo, ahora no pueden vivir en otro lugar que no sea lo inmundo. Los cerdos son inmundos. Debe saberse que el hombre es transformado de un estado de inmundicia a un estado de conciencia y de razón. Jesucristo devuelve la razón perdida.

2. Volviendo en sí.

La historia del “hijo pródigo” nos muestra al final de su condición a un hombre volviendo en sí. Se dio cuenta hasta dónde le había llevado el pecado, pero ahora su conciencia le levanta. En la presente historia a este hombre había que devolverle la razón. Porque, ¿qué es el hombre cuando su razón es destrozada, y se convierte en morada de demonios? El hombre posee una naturaleza caída que lo hace el peor de todos los seres. Así que Jesús no solo hizo que este hombre se sentara, se vistiera, sino que lo llevó a su juicio cabal. Recordemos el caso de Nabuconodosor. Por su soberbia, su razón fue cambiada y llegó a ser un animal por algún tiempo. Ver, pues, a este hombre en su juicio cabal nos indica que había recuperado la razón, la personalidad. Por mucho tiempo aquellos seres del infierno se habían adueñado de lo más preciado en el hombre: su razón y conciencia. Pero ahora puede ver, oír y tocar bajo un estado consciente. La obra de Cristo es completa. Jesús no hace un trabajo a medias. Lo primero que Jesús hace al salvar a un hombre es que recupere su capacidad de razonar lo bueno.

IV. JESÚS HACE UN MISIONERO DE QUIEN SATANÁS HIZO UN DEMONIO

Hay algo insólito esta historia. Esa gente, en lugar de alegrarse porque el hombre que antes andaba dando gritos y golpeándose, está echando a Jesús de su territorio. El hombre que andaba desnudo, ahora lo ven “sentado, vestido y en su juicio cabal”. Sin embargo, ellos no miraron ni el cambio ni al autor del milagro sino en el causante de sus pérdidas. Los hombres no cambian. Para muchos, lo más importante sigue siendo los “cerdos”, sinónimo de todo lo inmundo y material, que la presencia transformadora que Cristo hace en la vida de una persona. Pero vea el contraste, mientras estos hombres le ruegan a Jesús que se vaya, hay un hombre transformado que le está rogando que le deje irse con él. Cuando el poder de Cristo cambia a una persona lo único que desea es pagar con gratitud, siguiendo al salvador de su vida. Notamos, pues, que este hombre después de haber sido un esclavo de Satanás con un espíritu inmundo, ahora el Señor lo ha convertido en un misionero de su evangelio. Pasó de ser un morador de los sepulcros a un embajador a las ciudades v 20. De ser un ser despreciable social a un ser con un mensaje de amor para todos. Cristo convierte la obra de Satanás en una obra bendición para otros.

CONCLUSIÓN:

Note cómo Jesús se hizo cargo de esta situación desesperada. Lo que era un caso sin esperanza fue transformado en un gran propósito. Él puede hacer lo mismo contigo. Para él no hay nada imposible. Los hombres de aquel lugar menospreciaron la visitación de Dios y rechazaron a Cristo. Pero aunque esto sucedió, su obra de gracia hecha en un infeliz ser humano, no podía ser rechazada. En un solo momento Jesús hizo un misionero de quien todos huían y se aterrorizaban. El hombre transformado “comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él” v. 20.

El resultado no podía ser otro: “y todos se maravillaban”. En esto radica el reconocimiento de lo que Jesús hace. La obra del diablo produce asombro, terror y vergüenza. En la obra de Cristo la gente se maravilla y terminan dándole la gloria a Dios. Cuando alguien se convierte a Cristo, la gente verá a un hombre “sentado, vestido y en su juicio cabal”. De esta manera, Jesús verá a un diácono a través de un hombre borracho. Verá a un predicador a través del joven drogadicto y verá una miembro del coro a través de una mujer prostituta. Jesús vino para llenar de esperanza a los que la habían perdido toda. ¿Cómo se siente hoy? ¿Es usted una persona sin esperanza? Ven a Cristo ahora.

Rev. Julio Ruiz, Pastor
(571) 251-6590

Fuente: www.centraldesermones.com