Estudios en Éxodo: El Santuario

Por: pastor Daniel Brito

TEXTO: Éxodo 25:1-40

TITULO: Estudios en Éxodo: El Santuario

INTRODUCCIÓN: En esta noche continuamos nuestro estudio del libro de Éxodo. La semana pasada, el pastor John enseñó la parte del capítulo 23 que faltaba, y todo el capítulo 24. En esta noche comenzamos a tratar el capítulo 25, y seguimos al 26 según como el tiempo nos ayude.

Creo que todos entendemos que este estudio ahora se puede volver un poco aburrido al llenarse de muchos detalles de la construcción del Tabernáculo, sobre todo lo que tenían que usar. Esa es una razón porque muchos abandonan el estudio de estos libros. Pero eso es un error, porque hay mucho que aprender sobre el Tabernáculo, y todos los preparativos, y como todo era una figura de nuestro SEÑOR JESÚS, y de lo que hay en el cielo. La Palabra de Dios es viva y eficaz, y toda la Biblia nos habla a nosotros. Es así como comenzamos nuestra lección.

1.    La ofrenda para el Tabernáculo.

a.    Ofrenda voluntaria. — ¿De dónde esa gente tenía para darle a Dios si habían sido esclavos en Egipto? Eso sería una pregunta común para nosotros, pero recordemos que cuando ellos salían de Egipto, el pueblo egipcio estaba tan contentos por verlos ir, que cuando los israelitas en obediencia al mandato de Dios, le pidieron a sus vecinos cosas para llevar, les dieron una gran cantidad que el Texto dice que despojaron a los egipcios. Ahora Dios no les dice que tienen que darlo todo, sino como algo voluntario, porque Dios premia la fidelidad hacia Él.

b.    Lección para nosotros: Dios ama al dador alegre. 2 Corintios 9:7 dice:

i.    “Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.”

ii.    No debemos dar por obligación ni por compromiso, ni para ser visto por otros, sino con deseo de obedecer a Dios y dar para Su obra.

iii.    Siempre que encontramos en las Escrituras un mandato de dar ofrenda, es con promesa de bendición.

c.    El Santuario. – Debemos aclarar que no podemos imaginarnos un santuario como este que estamos viendo. Los Israelitas adoraban a JEHOVÁ DIOS afuera en el patio.

d.    El Santuario era una réplica de lo que Dios le mostró a Moisés en el Monte. Es obvio que durante el tiempo que Moisés estuvo en el monte, Dios les mostró las cosas como Él quería que fueran, y seguramente que con muchos detalles.

i.    Debemos notar que eso no quiere decir que en el cielo hay un Tabernáculo literal, porque en el cielo no se necesitan templos, porque Dios está ahí. El Templo o Tabernáculo en la tierra era necesario por la separación que había entre Dios y el hombre por causa del pecado.

ii.    El Tabernáculo Israelita era una figura de lo que existe en el cielo, donde la Gloria y la Presencia de Dios es continua.

e.    El verdadero lugar Santísimo está en cielo, donde JESUCRISTO entró después de haber Resucitado de entre los muertos, habiendo hecho el sacrificio en la cruz, y entrado en el lugar Santísimo, por medio de Su sangre (Hebreos 9:11-14).

2.    El Arca del Testimonio. — “Dios hizo construir el arca para que ceremonialmente el pueblo se encontrara con él allí.”¹  Era una caja forrada de oro. Noten como Dios quería que en el lugar Santo y Santísimo donde Su Presencia iba a estar, que estuviera echo de los mejores materiales. No era para hacer sentir bien al sumo sacerdote, sino que era porque Dios estaba en ese lugar. Dios exigía lo mejor para Él. Dios no necesitaba un lugar para estar, sino que como ya he dicho, todo esto mostraba la separación entre Dios y el hombre.

a.    La tapa del arca del Testimonio o Pacto, con los dos querubines, uno a la izquierda y el otro a la derecha, era el lugar donde la Presencia de Dios estaba.

b.    La mesa del pan de la Presencia.— Los panes de la presencia estaban constantemente en el lugar santo. Eran renovados cada sábado. “La presencia constante de los panes era una manifestación perpetua de gratitud a Dios.”²

i.    Los panes eran un total de 12, y representaban a las 12 tribus de Israel.

ii.    Según la tradición, los panes deberían ser hechos sin levadura.³

iii.    El pan se renovaba todos Sábados, y solamente Aarón y sus hijos podían comerlo en el lugar santo cuando estaban listos para ser reemplazados (Levítico 24:8-9).  Podemos notar que en una tierra tan caliente, Dios preservaba esos panes hasta el día que se tenían que comer. Hay un simbolismo aquí sobre los sacerdotes comiendo el pan de la ofrenda para renovarse, ya que ellos ministraban al pueblo.

iv.    También podemos ver que el pan aquí es un símbolo de como Dios provee a Su pueblo de comida.

c.    El candelabro.– Dios no necesita luz, porque Él mismo es luz. Todas esas cosas estaban ahí por el hombre, y no por Dios. Es lo mismo que Dios no necesitaba una casa, sino que se necesitaba construir el Tabernáculo, por causa del hombre.

3.    Los querubines. — Ya hemos visto que encima del arca, estaba la tapa con los dos querubines. También las cortinas que eran echas para el Tabernáculo, traían tejidas la figura de querubines. No sabemos la razón exacta porqué Dios quería querubines si le había prohibido a Israel el que se hicieran ninguna imagen.

a.    Veamos dos cosas:

i.    Los querubines eran una figura de lo que ocurre en el cielo. Dios está en Su Trono y en el libro de Apocalipsis podemos ver cuatro seres vivientes, o sea querubines, semejantes a los que Ezequiel vio y les llamó así. O sea que las figuras de los querubines al lado de la Presencia de Dios, era como si Dios estuviera en un Trono móvil.

ii.    Los querubines estaban en el Tabernáculo, donde el pueblo más bien iba con temor a adorar a Dios. La mente de la gente estaba puesta en la presencia de Dios en ese lugar, y no en querubines.

b.    Dios se había encargado de dar instrucciones a Moisés para hacerle saber al pueblo que ese no era un lugar de juego, sino que era un lugar de seriedad porque el Mismo Dios estaba presente. Otra vez más notamos la separación entre Dios y el hombre. El hombre necesitaba un lugar para adorar donde Dios estaba, y recibía la ofrenda y el sacrificio por los pecados y la adoración.

4.    Construcción del Tabernáculo. — (Éxodo 26:1-37).

a.    Las paredes del Tabernáculo eran cortinas finas. Dios exigía lo mejor para Él, porque los hombres buscan los lujos, pero no merecen ningún lujo. El lujo del hombre es ganado por riquezas.

i.    Pero el verdadero lujo le pertenece a Dios, el Creador de TODAS las cosas. El lujo aquí muestra la Divinidad de Dios que sí merece todas las cosas, porque todo es de Dios.

ii.    A veces los mismos líderes religiosos buscan los lujos para ellos como si lo merecieran. Pero como ya dije, el verdadero lujo, le pertenece a Dios solamente.

b.    El Velo de separación. — Este velo era lo que separaba el lugar santo con el lugar santísimo, y es la prueba más grande de la separación que había entre el hombre y Dios por causa del pecado.

i.    El velo de separación es lo que se rasgó en el Templo cuando nuestro SEÑOR JESUCRISTO entregó Su Espíritu. Con eso podemos notar que la separación entre Dios y el hombre ya se había terminado.

5.    Acerquémonos confiadamente al Trono de la Gracia (Hebreos 4:16) “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.”

a.    En este estudio podemos notar la diferencia entre el Viejo Pacto y el Nuevo. En el Viejo había una separación entre Dios y el hombre, en el Nuevo Dios está con nosotros. De ahí el Nombre de EMMANUEL para nuestro Salvador que quiere decir: Dios con nosotros. JESUCRISTO es Dios con nosotros, y es la Revelación de Dios hacia el hombre.

b.    En la adoración, los Cristianos buscamos un templo, pero los templos no son casa de Dios. Son separados, o consagrados para adorar a Dios, pero ya Dios no habita en templos hechos de mano.

i.    Dios habita en Su pueblo. 1 Corintios 3:16 dice:

(1)    ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?

c.    Dios no quiere habitar en templos sucios; así como Él quería que el Tabernáculo estuviera limpio y lujoso, así quiere que nuestras vidas estén limpias.

i.    Esta limpieza claramente que es espiritual. De nada vale que alguien sea bien aseado, y viva una vida impía.

d.    Consagremos nuestras vidas a aquel que merece TODA la adoración por los siglos de los siglos.

Conclusión:
Dios nos llama a la salvación y a llevar una vida en santidad.

Notas:

1. Andrés Glaze, Comentario Mundo Hispano, Éxodo, p. 215, editorial Mundo Hispano.

2. Ibid., p. 217.

3. S.H. Kellogg, Sutudies in Leviticus, p. 487, Kregel Publications.

*Toda referencia Bíblica est tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado en Junio 19, 2008.