SUENENS, LEON JOSEPH

(1904-1996)
DicEc
 
Nació en Bélgica en 1904, fue hijo único y su padre murió cuando tení­a sólo cuatro años, dejando a la madre la carga de su educación en circunstancias de estrechez. Como seminarista fue protegido del cardenal Mercier. Después de estudiar en Roma y de obtener el doctorado en filosofí­a y en teologí­a y la licenciatura en derecho canónico, enseñó filosofí­a en el Seminario de Malinas entre 1930 y 1940. En 1940 fue trasladado a Lovaina, donde actuó como rector durante la II Guerra mundial. En 1945 fue nombrado obispo auxiliar de Malinas, desarrollando entonces su interés por el apostolado de los laicos y especialmente por la Legión de Marí­a, movimiento seglar de origen irlandés. Estuvo muy influido por Veronica O’Brien, cuya amistad conservarí­a durante toda su vida y que serí­a su fuente de inspiración en muchas de sus actividades futuras. Esta amistad lo llevarí­a a escribir sus primeros libros sobre los laicos y, más tarde, sobre la Virgen Marí­a. En 1961 fue elegido arzobispo de Malinas-Bruselas, y al poco tiempo cardenal; su lema episcopal fue In Spiritu Sancto. Aquel mismo año, Juan XXIII, con quien mantení­a relaciones particularmente cordiales, lo eligió para la Comisión Preparatoria Central del >Vaticano II. Desempeñó un papel capital en el concilio y Pablo VI lo escogió como uno de los cuatro moderadores (1963-1965).

Después del concilio trabajó ampliamente en la causa del ecumenismo y se reunió con la mayorí­a de los lí­deres de las distintas Iglesias y muchos de sus teólogos. Habló frecuentemente en el concilio, especialmente en relación con la colegialidad (>Colegialidad episcopal) y la corresponsabilidad. Tras publicar un libro sobre este último tema y conceder una entrevista a propósito del mismo a «Informations catholiques» (15 de mayo de 1969), se inició un enfriamiento temporal en las relaciones entre el cardenal y Pablo VI, que se sintió profundamente herido por las crí­ticas dirigidas contra el papado. Pero a partir de 1972 las relaciones volvieron a ser cordiales.

El papa confió al cardenal el joven movimiento de >Renovación carismática. Durante los años siguientes, Suenens fue guí­a y confidente del movimiento, y o escribió o intervino en la publicación de seis Documentos de Malinas para su dirección, así­ como para el estudio pastoral y teológico del movimiento.

Después de su jubilación en 1980, el cardenal Suenens siguió dando conferencias, escribiendo y predicando, especialmente sobre los tres temas que más marcaron su vida y su obra: el ecumenismo, la Virgen Marí­a y la renovación carismática.

Christopher O´Donell – Salvador Pié-Ninot, Diccionario de Eclesiologí­a, San Pablo, Madrid 1987

Fuente: Diccionario de Eclesiología