RAMAT RAHEL

Seis temporadas de excavación bajo los auspicios del Departamento de Antigüedades de Israel, la Sociedad de Exploración de Israel, la Universidad Hebrea y la Universidad Romana, han producido una rica colección de hallazgos que iluminan la historia de este sitio. El tell está ca. a mitad de camino entre Jerusalén y Belén, pudiendo verse ambas ciudades desde su cima. El valle de Refaim se encuentra hacia el oeste y el desierto de Judea se extiende hacia el oriente. En la antigüedad el camino de Jerusalén a Belén pasaba a través de sus faldas. Si la identificación con Beth-haccherem, †œcasa del viñedo† es correcta, el nombre se debe indudablemente a la adaptabilidad del área para la viticultura, tanto hoy como en el pasado. El excavador, Yohanan Aharoni, ahora ha distinguido 7 perí­odos de ocupación en Ramat Rahel los que son como sigue:
Nivel V B (siglos VIII y VII a. de J.C. ) No se encontró ninguna colonización cuando los israelitas ocuparon Canaán por primera vez. El estrato más antiguo de restos humanos data de los siglos VIII–VII a. de J.C. Las estructuras y otras instalaciones de este perí­odo fueron en gran medida destruidas por la construcción de una nueva fortaleza (nivel V A). El material del nivel V B fue encontrado principalmente en el relleno debajo de los pisos del último edificio e incluí­a un número importante de asas de jarrones estampados portando impresiones del sello †œal rey†. La mayorí­a de estos *sellos incluyen el sí­mbolo de †œdos alas†, aunque algunos tienen el *escarabajo de †œcuatro alas†. El número total de piezas de estos sellos reales de Ramat Rahel excede ahora de 150, superándolo solamente el de Laquis.
En las últimas semanas de la 5a. temporada fue descubierta una nueva sección de construcción de piedra en el área sudoriental del tell. Su fecha exacta no ha sido determinada; no sólo forma una lí­nea adicional de la pared de la casamata fortificada sino que también representa probablemente el edificio principal de este nivel primitivo. Ciertamente, parece preceder a la fortaleza judí­a del nivel V A. Una vivienda del nivel VII también salió a luz en la falda del norte. En ella fueron encontradas dos impresiones de un sello privado †œA Shebna (hijo de Shahar)†, como los ejemplares encontrados en *Laquis y *Tell en-Nasbeh.
Nivel V A ( ca. 600 a. de J.C. ). El descubrimiento más importante en Ramat Rahel para los estudios del Antiguo Testamento es la fortaleza real del nivel V A. Su defensa principal era una muralla casamata, de forma rectangular (91 por 50 mts. ). Sus dimensiones generales son similares a aquellas encontradas en otros sitios de la edad del hierro tanto en Judea como en Israel. Sin embargo, la calidad de la construcción hallada en Ramat Rahel es excepcionalmente buena. La muralla exterior está construida mayormente de piedras que van a todo lo ancho de la pared La parte de la pared interior que mira hacia el patio estaba hecha de piedras finamente encajadas colocadas a lo largo y a lo ancho; la técnica es idéntica a la encontrada en Samaria. (Véase también ARQUITECTURA.)
Los cimientos de estas estructuras fueron colocados sobre la roca y, al igual que en Samaria, las piedras estaban en hileras debajo del nivel del piso y por lo tanto, no eran visibles ni estaban alisadas completamente. La sección sur de la muralla casamata en Ramat Rahel contiene evidencias de que los compartimientos interiores se usaban para almacenaje. Los pisos en algunas de las cámaras se encontraron intactos y en sus umbrales habí­a orificios para el pivote de la puerta y para el pasador. Un portal conducí­a desde el patio exterior a uno de los cuartos desde el cual una puerta interior conducí­a al cuarto siguiente y así­ sucesivamente. Las posiciones de los orificios respectivos para los pasadores prueban que cada cuarto interior se cerraba desde el siguiente y el primero era cerrado desde el exterior.
Habí­a una puerta posterior subterránea que conducí­a a la ciudadela a través de su pared norte. La apertura exterior era lo suficientemente amplia para que sólo una persona pasara a la vez. Este es el primer ejemplo de tales entradas secretas que se han encontrado en Palestina; en Jueces 1:24, 25 una †œentrada a la ciudad† fue utilizada para la conquista de Bet-el.
El lado occidental de la ciudadela estaba encerrado por una muralla de alrededor de 2 mts. de ancho construida de grandes piedras. Desde el centro de esta muralla se proyectaba una torre hacia afuera a una distancia de más de 12 mts. Esta dominaba una †œciudadela más baja† que consistí­a en una especie de †œplaza de armas† de aproximadamente dos hectáreas de superficie. Una muralla de piedra de 3 a 4 mts. de espesor rodeaba esta ciudadela más baja. Su construcción de piedras no labradas, excepto cerca de la puerta donde se usaron las piedras labradas era similar a la ciudadela superior. En algunos lugares, esta muralla exterior fue construida a cierta distancia de la falda natural y el espacio intermedio se completó con un relleno artificial. De este modo, la muralla misma tení­a una doble fortaleza y el área de la †œplaza de armas† fue ensanchada. La fecha de esta construcción puede establecerse por la abundancia de tiestos de la última parte de la edad del hierro. También se encontró una cantidad notable de impresiones de sello real de toda clase. La ciudadela más baja y la ciudadela más alta del nivel VI fueron establecidas juntas como parte de un proyecto de construcción real.
Dos rasgos interesantes de la ciudadela más baja son la cantera de roca situada en la falda nororiental y un túnel en el lado occidental debajo de las murallas de la ciudadela. La entrada a este último fue descubierta en un foso de ensayo inmediatamente fuera de la puerta de la ciudadela más baja. El túnel mismo fue labrado en la roca natural y parece conducir hacia la ciudadela superior. Hasta tanto pueda ser excavado más completamente, su propósito y fecha permanecerán en el misterio.
Los edificios de la ciudadela superior fueron planeados alrededor de un espacioso patio adyacente a la muralla sur. El patio fue construido sobre un relleno que consistí­a de tierra, piedras y escombros (de 1 a 3 mts. de profundidad) colocado directamente sobre la base de roca; una capa gruesa de greda, bien nivelada y apisonada, comprendí­a la superficie. Los edificios rodeaban esta área por 3 de sus lados.
El †œedificio oficial† aparentemente estaba en el lado oriental del patio. Algunas de sus paredes tení­an más de 2 mts. de espesor y los cimientos llegaban hasta la base de la roca. Como en el patio, una capa gruesa de relleno fue colocada bajo la superficie del piso. Uno de los pisos consistí­a de grandes piedras cuadradas cuyas partes superiores estaban rajadas por el intenso calor del holocausto que marcó la destrucción de la ciudadela. Las paredes exteriores de esta estructura están parcialmente construidas de vigas de una manera similar a la muralla casamata exterior y parcialmente de piedras labradas con tachones irregulares como los que se encontraron en Samaria. Una bella sección de esta pared fue preservada bajo el mosaico de la casa de baño romana (nivel III). Piedras perfectamente lisas y encajadas yací­an como cabeceras comprendiendo solamente los cursos visibles sobre el nivel del piso. Sobre las piedras debajo del piso fueron dejadas protuberancias, demostrando de nuevo un conocimiento de las técnicas de construcción de †œSamaria†. Hacia el oriente de ésta otro patio fue parcialmente descubierto.
El edificio del norte era un cuarto de almacenaje. En uno de sus cuartos, un pasadizo estrecho de más de 9 mts. de largo, fue descubierta una abundante y bella cerámica. Se encontraron, además, muchos ejemplares de bella loza barnizada de rojo de la última etapa israelí­, así­ como también algunas figurillas de terracota y dos tiestos de una vasija pintada (en negro y rojo). Ostenta la figura de un personaje real sentado sobre un trono. La escena se asemeja a otros ejemplos de reyes sentados de los relieves asirios, pero la vasija es de loza local. El hombre tiene pelo crespo y barba y está vestido con un manto ornamentado. Tiene sus manos extendidas, estando la derecha apoyada sobre la izquierda y sus pies parecen estar descansando sobre un estrado. En el segundo fragmento de esta vasija está representado el motivo de un capitel protoaeólico como los capiteles encontrados solamente en las instalaciones reales de Israel, véanse *Samaria, *Meguido, *Hazor y como una superficie encontrada en la Transjordania. Seis ejemplos completos de estos ornamentos de piedra se han hallado en Ramat Rahel junto con fragmentos de algunos otros. La mayorí­a de ellos estaban esparcidos alrededor del patio central, pero el último capitel completo que se encontró fue descubierto en una cámara mortuoria postexí­lica, el cual habí­a sido destinado para usarse como un altar subterráneo. Más capiteles de este tipo se han encontrado en Ramat Rahel que en ningún otro sitio. En 1930, Mazar (Maisler) y Stekelis encontraron un friso único de piedra con diseños similares a aquellos en los capiteles protoaeólicos, pero con ciertas adiciones tales como una columna, un loto y un motivo de voluta. Los diseños arquitectónicos en esta tableta corresponden a algunas de las decoraciones reales de piedra descubiertas en el edificio occidental del complejo de la ciudadela.
La estructura que se encontraba sobre el lado occidental del patio central (detrás del contrafuerte que dominaba la †œplaza de armas†), estaba casi completamente destruida por una construcción posterior (la villa romana, véase NIVEL III); sólo permanecen algunas trazas de sus fundamentos. Sin embargo, en el extremo noroccidental del edificio se encontró una pila de escombros conteniendo porciones de los parapetos de debajo de las ventanas del edificio. Estos consistieron en columnetas decoradas con hojas y capiteles del estilo protoaeólico. Comparándolos con los marfiles labrados de otros sitios que representan a la †œmujer a la ventana† inclinada en un parapeto similar, no queda duda de que estos nuevos hallazgos son las decoraciones verdaderas que adornaron el frente de los edificios. Cinco rasgos sobresalientes del palacio de Joaquí­n son mencionados por Jeremí­as: sus medidas, sus aposentos altos, sus Ventanas, sus cedros y sus colores (Jer. 22:14). El profeta denunció al rey Joaquí­n por su deshonestidad y los métodos opresivos que usó en la edificación de su lujosa casa (Jer. 22:13-19). Como consecuencia, él predijo que este rey serí­a enterrado como un asno, †œarrastrándole y echándole fuera de las puertas de Jerusalén (v. 19). Aharoni ha dicho que este pasaje contiene una referencia satí­rica al palacio de Joaquí­n como un sitio fuera de la ciudad santa, viz., su magní­fica ciudadela en Ramat Rahel.
La impresión de un sello con la inscripción †œA Eliakim, mayordomo ( ) de Joaquí­n† fue descubierta en la ciudadela superior. Esta nueva copia del famoso sello del *Tell Beit Mirsim y *Betsemes brinda la prueba que la fortaleza en Ramat Rahel era aún usada en el 597 a. de J.C. Si su destrucción no coincidió con la cautividad de Joaquí­n en ese año (2 R. 24:8–17; 2 Cr. 36:9, 10), entonces debió haberse llevado a cabo en conjunción con la devastación final de Jerusalén por los babilonios en 587 a. de J.C.
Las impresiones del sello que consisten de un simple diseño de roseta son aparentemente de este nivel. Otro grupo de sellos con diseños de animales trazados groseramente de los cuales fueron encontrados numerosas copias en *Tell en-Nasbe, parecen venir del final de la edad del hierro y del principio del perí­odo postexí­lico.
Impresiones de sellos privados y otras inscripciones epigráficas de la edad del hierro se han encontrado durante casi todas las temporadas de trabajo en Ramat Rahel. Para información detallada véase más adelante en la bibliografí­a.
Nivel IV B. Estas excavaciones han arrojado considerable luz sobre el perí­odo de gobierno persa-helénico. Numerosas asas de jarrones estampadas se han encontrado en mayores cantidades que de cualquier otro sitio judí­o, las cuales ostentan impresiones del sello de una administración provincial que gobernaba en Judea bajo la autoridad persa.
Los nombres de dos gobernadores judí­os antes desconocidos también han aparecido en algunos de estos sellos oficiales: Jehoazar y Ahiyo. Estos nombres, tí­picamente sacerdotales, seguidos por el tí­tulo †œgobernador† indican que las familias sacerdotales dirigentes continuaron gobernando la provincia durante el perí­odo persa. Tres gobernadores judí­os son conocidos por la Biblia: Sesbasar, Zorobabel y Nehemí­as. Un cuarto nombre, Bagohi, es conocido por el papiro de Yeb; él gobernó en Judea algún tiempo después de Nehemí­as hacia el fin del siglo V a. de J.C. El hecho que tenga un nombre tí­picamente persa no impide que haya sido judí­o (Neh. 7:19; véase Josefo, Antigüedades XI, 7.1). Durante el siglo IV a. de J.C. , nada se sabe prácticamente de fuentes históricas en cuanto a la provincia judí­a. Sin embargo, cuando los registros aparecen nuevamente en el siglo III a. de J.C. , el sumo sacerdote tení­a la autoridad. Finalmente, en 1961 la expedición a Ramat Rahel tuvo éxito en restaurar un jarrón completo del siglo IV a. de J.C. , cuya asa estaba estampada con un sello oficial. Así­ que, parece más probable que las familias sacerdotales mantuvieron su autoridad durante el siglo IV también.
Los restos de edificios del nivel V son pocos en realidad, habiendo sido casi completamente destruidos por las estructuras bizantinas (nivel II). La mayorí­a de la cerámica e inscripciones fueron encontradas en pozos dispersos sobre la superficie del tell que habí­a sido excavado para disponerse de los escombros. Un sello personal encontrado en la última temporada de excavación tiene la inscripción: †œAzbuc (hijo de) Sedequí­as†, se sabe que estos dos nombres pertenecieron al perí­odo postexí­lico (Neh. 3:16; 10:2).
La población postexí­lica llegó a su fin en el tercer siglo a. de J.C. , a más tardar.
Nivel IV A (siglo I a. de J.C. -siglo I d. de J.C. ). Una pequeña colonia existió en el sitio durante este perí­odo, la cual continuó hasta la destrucción del templo (70 d. de J.C. ). Se encontraron allí­ monedas que datan del 69 d. de J.C.
En la falda rocosa que corre a lo largo del extremo norte de la ciudadela superior fue descubierta una hilera de cuevas funerarias. Estas estaban labradas profundamente en la roca natural, algunas de las cuales fueron transformadas en cisternas de agua durante los perí­odos romano o bizantino. Sin embargo, se encontró una cueva en su condición original, con la piedra por puerta aún en su lugar. Vasos de vidrio, lámparas decoradas y *osarios de piedra para depositar los huesos fueron extraí­dos de estas tumbas. Algunos de los osarios ostentan decoraciones e inscripciones. Una inscripción hebreoaramea dice †œSimón, hijo de Eleazar†. La inscripción griega que acompaña menciona a: Simónides, Marela y †œlos niños†.
Esta colonia fue evidentemente borrada con la destrucción del segundo templo.
Nivel III (siglos II–III d. de J.C. ). La décima legión romana estuvo acampada en Jerusalén desde el 70 d. de J.C. , hasta el reinado del emperador Diocleciano ( ca. 300 d. de J.C. ) y Ramat Rahel sirvió como una base militar. Fueron descubiertas las ruinas de una hermosa villa romana de este perí­odo.
Numerosas copias de mosaicos con la inscripción de la décima legión: LEG(io) X FRE (tensis), han sido encontradas alrededor del área de Jerusalén. Pero la casa de baño elaborada de Ramat Rahel es la primera estructura en la cual tales ladrillos fueron descubiertos in situ. Algunas paredes de la antigua fortaleza de la edad del hierro sirvieron como sus cimientos. El piso de la casa de baño era de mosaicos con interesantes dibujos. Seis estanques para baño de varias formas y tres grandes cisternas estaban unidas por un sistema de comunicación de arcilla y de caños de plomo debajo del piso. El mosaico de cerámica inscrito abarcaba el piso del hipocausto, la cámara central en la cual se calentaba el agua.
Nivel II (siglos V–VI d. de J.C. ). Un templo y un monasterio bizantinos fueron erigidos alrededor del siglo V d. de J.C. Estas estructuras incorporaban la casa de baño romana descrita anteriormente. El templo mismo estaba ubicado en la esquina nororiental de la fortaleza judí­a del nivel VI. La nave y los pasadizos fueron pavimentados con mosaicos geométricamente coloreados; los espacios en el piso de mosaico revelan las posiciones de dos hileras de columnas que dividí­an la nave y los pasadizos. Una gran piedra en forma de cruz, probablemente el altar, fue encontrada en el nártex.
Cerca del templo se descubrió un largo corredor pavimentado, que habí­a sido techado con mosaicos de cerámica; éste conducí­a a una hilera de cuartos que tení­an estufas y hornos. Dos grandes salones estaban al occidente del templo; habí­an sido techados sobre arcos de piedra que descansaban sobre pilares a lo largo de la longitud de los pasadizos. Parecen haber sido cuartos de almacenaje ya que el nivel de estos pisos estaba debajo de su nivel exterior. Estos cuartos de almacenaje fueron construidos directamente sobre aquellos de la fortaleza judí­a del nivel VI y utilizaron algunos de sus cimientos.
El nombre de un pozo en la falda occidental de Ramat Rahel, Bir Qadismu, proviene del griego Kathisma, †œEl Asiento†, y brindó una identificación plausible de este templo. El †œpozo del asiento† donde se dice que Marí­a y José descansaron en su camino a Belén, fue encontrado por Teodosio ( ca. 530 d. de J.C. ) a 5 kms. al sur de Jerusalén. Antonio ( ca. 570 d. de J.C. ) halló un templo erigido cerca de este pozo para conmemorar este evento. El templo fue construido, de acuerdo con Cyrillus de Sitópolis y Metafrastes, por una mujer rica de Jerusalén ca. 450 d. de J.C. Se dice que San Teodosio ( ca. 460 d. de J.C. ), vivió allí­.
El templo y su monasterio fueron destruidos durante el siglo VII d. de J.C. Daniel, un monje ruso (1115 d. de J.C. ), dice que cuando pasó por este camino, vio las ruinas de un gran templo dedicado a Santa Marí­a.
Nivel I (siglos VII y VIII d. de J.C. ). Sobre la misma cima del promontorio los restos pertenecí­an a un perí­odo árabe antiguo. Los colonizadores árabes aparentemente volvieron a usar algunos de los cuartos del monasterio, añadiendo ocasionalmente una pared o un nuevo piso. La evidencia de las monedas encontradas en ese nivel indican que la colonia sólo duró hasta el siglo VIII d. de J.C. Después de esto, el sitio permaneció deshabitado.
Un grupo reducido continuó las excavaciones en Ramat Rahel a través del año académico 1962–63. De este modo ha sido posible clarificar algunos de los problemas estratigráficos y completar varios detalles. Sin embargo, ninguna de las principales conclusiones alcanzadas en noviembre de 1962 se han cambiado. El estudio de los artefactos e inscripciones y la preparación para su publicación están llevándose a cabo ahora.
BIBLIOGRAFIA: Yohanan Aharoni, †œ;Excavations at Ramat Rahel, 1954†, IEJ 6, 1956, págs. 102–111; †œExcavations at Ramat Rahel†, BA 24, 1961, págs. 98–118; †œRamat Rahel†, Bible et Terre Sainte No. 37, April, 1961, págs. 4–10; Excavations at Ramat Rahel, Seasons 1959 and 1960. Roma: Centro di Studi Semitici, 1962. With contributions by several scholars on special aspects of the discoveries. Similar volumes on each subsequent season are now in preparation.

Fuente: Diccionario Bíblico Arqueológico