NEBUZARADAN

jefe de la guardia de Nabucodonosor II, rey de Babilonia.

Diccionario Bí­blico Digital, Grupo C Service & Design Ltda., Colombia, 2003

Fuente: Diccionario Bíblico Digital

(del babilonio, significa: †œNebo Ha Dado Descendencia†).
Jefe de la guardia de corps y figura principal de las fuerzas de Nabucodonosor durante la destrucción de Jerusalén en el año 607 a. E.C. No parece que Nebuzaradán estuviese presente durante el sitio inicial y la toma de Jerusalén, puesto que fue aproximadamente un mes más tarde cuando †œllegó a Jerusalén†, después que se hizo comparecer a Sedequí­as ante Nabucodonosor y se le cegó. (2Re 25:2-8; Jer 39:2, 3; 52:6-11.)
Nebuzaradán dirigió las operaciones babilonias para destruir Jerusalén desde el exterior de la ciudad, unas operaciones que comenzaron el †œséptimo dí­a del mes† quinto (Ab) y que incluyeron saquear los tesoros del templo, destruir el muro, encargarse de los cautivos y permitir que se quedaran algunos de los de condición humilde. (2Re 25:8-20; Jer 39:8-10; 43:5, 6; 52:12-26.) Tres dí­as más tarde, en el dí­a décimo del mes, parece que Nebuzaradán †œentró en Jerusalén†, y después de una inspección, prendió fuego a la casa de Jehová y redujo la ciudad a cenizas. (Jer 52:12, 13.) Josefo comenta que en el mismo dí­a en que se quemó el templo de Salomón —el décimo del quinto mes—, siglos más tarde (en 70 E.C.) se prendió fuego al templo reedificado por Herodes. (La Guerra de los Judí­os, libro VI, cap. IV, secs. 5, 8; véase AB.)
En cumplimiento de las órdenes de Nabucodonosor, Nebuzaradán puso en libertad a Jeremí­as y amablemente le dejó escoger lo que querí­a hacer. Hasta se ofreció para cuidar de él y le facilitó algunas provisiones. Nebuzaradán también actuó en nombre del rey de Babilonia cuando nombró a Guedalí­as gobernador de los que quedaron. (2Re 25:22; Jer 39:11-14; 40:1-7; 41:10.) Aproximadamente cinco años más tarde, en 602 a. E.C., Nebuzaradán llevó a otros judí­os al exilio, posiblemente los que habí­an huido a los territorios circundantes. (Jer 52:30.)

Fuente: Diccionario de la Biblia