Éste es uno de los términos favoritos de Juan, traducido usualmente «nacido» y usado en forma metafórica especialmente en la frase «engendrado de Dios» (gennēzeis ek tou Theou), o usualmente, «nacido de Dios» (gegennēmenos ek tou Theou), el último ejemplo se refiere al nuevo nacimiento (Jn. 3:5, 6), por el cual una persona llega a ser un creyente en Cristo (Jn. 1:12, 13). Este nuevo nacimiento espiritual generalmente se atribuye a la obra de Dios (Jn. 1:13; 1 Jn. 3:9; 4:7; 5:1, 4, 18); y, en particular, al Espíritu Santo (Jn. 3:5, 6), y, en forma indirecta al menos, a Cristo en 1 Jn. 2:29, donde las palabras «es nacido de Dios» (ex autou gegennētai) se refieren al Señor, de quien se habla en el v. 28. Esto está en consonancia con el énfasis que Juan hace sobre la Trinidad, especialmente de la deidad de Cristo, y la unidad de la esencia divina (Jn. 10:30) y la unidad de la obra de Dios (Jn. 5:19). En 1 Jn. 5:18, las palabras: «Aquel que fue engendrado por Dios» algunos las refieren al creyente como si fueran paralelas con: «aquel que ha nacido de Dios» (gegennēmenos ek tou Theou). El aoristo gennēzeis describe la acción como realizada una vez para siempre, mientras que los perfectos gegennētai y gegennēmenos hablan de una continuación de la acción ya consumada, el creyente permanece en la fe. Con todo, el uso metafórico del verbo gennaō también se encuentra en otra parte del NT. Cuando Pablo, en 1 Co. 4:15, escribe «dia tou euangeliou egō humas egennēsa» está hablando de un nuevo nacimiento espiritual realizado por Dios.
Véase también Regeneración.
BIBLIOGRAFÍA
Arndt; MM; Vincent; Meyer, First Epistle of John, pp. 437–625.
- Theodore Mueller
Vincent Word Studies in the NT, by Marvin R. Vincent
Harrison, E. F., Bromiley, G. W., & Henry, C. F. H. (2006). Diccionario de Teología (413). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
Fuente: Diccionario de Teología