MASORA / MASORETAS

La Masora es el nombre que se dio a la colección de instrucciones que tení­an la función de preservar inalterada la disposición tradicional del texto bí­blico hebreo. En las fuentes antiguas encontramos escrito: mswrh, o mwsrh, o mswrt. Se deriva ciertamente de la raí­z hebrea msr, pero se discute el significado de la palabra. En general se re relaciona con el significado más común de la raí­z, y se le comprende como «transmisión» de la tradición de una generación a otra. Algunos lo relacionan con otro significado de la raí­z y lo traducen por «signo». Z. ben Havyim (1957) lo ha relacionado con e1 significado de «contar» : se habrí­a dado este nombre a los masoretas porque contaban las letras, las palabras y – los versí­culos del texto.

Se atribuye a Rabbí­ Akiba una de las expresioiles fundamentales de la historia de la Masora: «La tradición (masora) es un valla en torno a la ley – » (m. Aboth 3, 13): de aquí­ se sigue que la Masora tiene dos aspectos complementarios, es decir, tiene la tarea de preservar el dato tradicional y al mismo tiempo de interpretarlo.

Tiene especial importancia la actividad de los masoretas por la preservación del texto bí­blico; en sus diversas escuelas (Nehardea, Pumbedita y Sura en Mesopotamia; Yavne y luego Tiberí­ades en Palestina), a partir del siglo V y hasta finales del Xl, aplicaron al texto consonántico hebreo (que, según se cree, estaba ya establecido desde la época de Rab6i Akiba) unos signos vocálicos para indicar la pronunciación exacta del mismo (de ahí­ el nombre de » texto masorético «). Las diversas academias desarrollaron además sistemas diversos de vocalización y acentuación del texto; existen tres sistemas: babilonio, palestino y tiberiense, que es el más perfeccionado; los manuscritos básicos de las ediciones contemporáneas de la Biblia hebrea pertenecen todos ellos a esta tradición.

Existen diversas colecciones de la Masora; la más importante es la Ochlah we Ochlah, una colección medieval que utilizó Jacob ben Chayyim para su Biblia rabí­nica publicado en Venecia en 1524i1525 (conocida como Bombergiana). Los masoretas occidentales distinguen entre Masora marginal, escrita en los cuatro márgenes de la página (en torno al texto bí­blico), y Masora final una lista alfabética puesta al final de la Biblia. La Masora marginal se subdivide en Masora parva (puesta al lado del texto) y Masora magna (puesta por encima y por debajo del texto). Las dos ofrecen las mismas informaciones – es decir, las veces que se repite una cierta expresión o una palabra, las anomalí­as del escrito, las correcciones de los escribas- pero la magna completa a la otra en e1 sentido de que donde la parva presenta las estadí­sticas o la frecuencia de palabras o expresiones, la magna presenta la lista completa. La lengua de la Masora es principalmente el arameo, pero se encuentra también el hebreo.

F Dalla Vecchia

Bibl.: Masora, en ERC, Y 179: AA, VV., Introducción al estudio de la Biblia, 1, Biblia en su entorno, Verbo Divino. Estella 1993, 461-464: J Trebolle, Biblia judí­a , la Biblia cristiana, Trotta, Madrid 1993.

PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teológico Enciclopédico, Verbo Divino, Navarra, 1995

Fuente: Diccionario Teológico Enciclopédico