Vida: Obispo de Ancira, Galacia, fue uno de los más ardientes defensores de la fe de Nicea (325) contra los arríanos. En el 336 un sínodo de Constantinopla lo depuso y condenó al destierro. En el 340 asistió al sínodo romano convocado por el papa Julio. Este le rogó que hiciera una exposición por escrito de su fe, que al ser ortodoxa motivó que no se confirmara su deposición. De la misma manera lo declaró inocente el concilio de Sárdica (344), tras lo que fue repuesto en su sede. En el 347 fue de nuevo depuesto y desterrado por el emperador Constancio. Murió hacia el 374. El concilio de Constantinopla (381) lo condenó como hereje.
Obras: Escribió un tratado Contra Asterio de Capadocia, una Profesión de fe para el papa Julio y parece ser que fue autor de diversos volúmenes fundamentalmente dirigidos contra los arríanos.
VIDAL MANZANARES, César, Diccionario de Patrística, Verbo Divino, Madrid, 1992
Fuente: Diccionario de Patrística
Uno de los obispos presentes en los Concilios de Ancira y de Nicea, fuerte oponente del arrianismo, pero en su celo por combatir a Arrio, adoptó el extremo opuesto del sabelianismo modificado y fue condenado varias veces. Murió privado de su sede en el año 374 d.C. Pocos años después del Primer Concilio de Nicea Marcelo escribió un libro contra Asterio, un arriano prominente. En esta obra él sostenía que la Trinidad de personas en Dios era sólo una dispensación transitoria. Dios era originalmente Una sola Persona, pero al momento de la creación del universo el Verbo o Logos salió del Padre y fue la actividad de Dios en el mundo. Este Logos se encarnó en Cristo y fue así constituido Hijo de Dios. El Espíritu Santo igualmente salió del Padre y el Hijo como tercera Persona Divina, según Juan 20,22. En la consumación de todas las cosas, sin embargo, (1 Cor. 20,28), Cristo y el Espíritu Santo regresarán al Padre y Dios será de nuevo una Unidad absoluta. Los obispos de Jerusalén condenaron sus obras, y Marcelo fue destituido en Constantinopla en 336 en un concilio bajo la presidencia de Eusebio de Nicomedia, el arriano, y Basilio de Ancira fue designado a su sede. Marcelo buscó remedio en Roma ante el Papa San Julio I, quien en el otoño de 340 declaró a Marcelo inocente de los cargos radicados contra él, y lo reinstaló a su sede. Constantino, al ser amenazado por su hermano, permitió la reinstalación de San Atanasio, Marcelo y otros a sus sedes en 348. El populacho de Ancira se resistió al regreso de Marcelo, pero él logró ocupar su sede por varios años, solamente para ser depuesto finalmente por la facción macedonia en Constantinopla y fue sucedido por Basilio cerca del año 353. San Atanasio mismo por fin reconoció la heterodoxia de Marcelo; y asimismo el Papa San Dámaso I en el 380, y el Primer Concilio de Constantinopla (Segundo Concilio General) se pronunció contra él. Eusebio de Cesarea escribió en su contra dos obras: “Contra Marcelo”, una exposición de la doctrina de Marcelo, y “Sobre la Teología de la Iglesia”, una refutación de Marcelo.
Bibliografía: ZAHN, Maecellus of Ancyra (Gotha, 1867); LOOFS, Sitzber. der Berlin. Academie (Berlin, 1902, 764 sqq.).
Fuente: Arendzen, John. «Marcellus of Ancyra.» The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910.
http://www.newadvent.org/cathen/09642a.htm
Traducido por Luz María Hernández Medina.
Fuente: Enciclopedia Católica