Los m. eran considerados como sacerdotes en la religión persa. Entre los caldeos, se usa la palabra para una persona especializada en descifrar los sueños y el lenguaje de los astros. Cuando Nabucodonosor tuvo un sueño, †œhizo llamar … a m., astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen† lo que había soñado (Dan 2:2). Los m. que vinieron a adorar al Señor Jesús cuando nació eran, evidentemente, sabios astrólogos que recibieron de alguna manera el conocimiento de la llegada del Rey de los judíos. No se sabe exactamente su origen, pues dice el Evangelio que †œvinieron del oriente† (Mat 2:1), lo cual puede significar Arabia o Caldea. Tampoco se sabe cuántos eran. La tradición dice que eran tres, deduciéndolo de las tres clases de ofrenda que hicieron †œoro, incienso y mirra† (Mat 2:11). Así se lee en el evangelio apócrifo del PseudoMateo, escrito alrededor del siglo VI. Es en el apócrifo †œEvangelio armenio de la Infancia†, que los nestorianos tradujeron en el siglo VI, donde aparecen los magos como persas, son llamados reyes y se dan sus nombres, Gaspar, Melchor y Baltasar.
Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano