LUJURIA

el A. T. no conoce una palabra concreta para l. Pero los las normas sobre las faltas lujuriosas se encuentran en la Ley de santidad, Lv 18 y 20, 10-17.

Diccionario Bí­blico Digital, Grupo C Service & Design Ltda., Colombia, 2003

Fuente: Diccionario Bíblico Digital

Apetito desordenado de los deleites carnales: (Rom 13:13). Es el tercer «pecado capital», despues de el orgullo y la avaricia.

Diccionario Bí­blico Cristiano
Dr. J. Dominguez

http://biblia.com/diccionario/

Fuente: Diccionario Bíblico Cristiano

El término hebreo zimma se emplea algunas veces, especialmente en el libro de Ezequiel, para señalar a una maldad que incluye la idea de artificio voluntario, un plan de refocilarse en el pecado. Por el contexto, se entiende que la referencia es a pecado sexual (†œY se enamoró de sus rufianes, cuya l. es como el ardor carnal de los asnos, y cuyo flujo como flujo de caballos† [Eze 23:20]; †œ… y se descubrirá la inmundicia de tus fornicaciones, y tu l. y tu prostitución† [Eze 23:29]).

En Rom 13:13 se lee: †œAndemos como de dí­a, honestamente; no en glotonerí­as y borracheras, no en l. y lascivias, no en contiendas y envidia†. Mientras la †¢concupiscencia es el deseo exagerado y pecaminoso, la l. es la práctica en los hechos de esos deseos en el ámbito de lo sexual.

Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano

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Vicio capital, que lleva al pecado cuando se realizan consentidamente sus propuestas en actos o intenciones. Consiste en dejarse llevar de la tendencia reproductora fuera de los ámbitos de la ley divina. Por los tanto es el abuso de los instintos y la realización de actividades que quedan fuera del plan de Dios.

Entonces se buscan deleites egoí­stas que alejan de Dios, por cuanto orientan la persona hacia el placer sensible y no hacia el orden de la naturaleza o de la voluntad divina. Ello no es lí­cito, como el comer con desarreglo es malo si rompe el plan de Dios.

La lujuria supone un desorden moral, en doble dimensión: en cuanto rompe la virtud natural de la castidad y de la continencia; y en cuanto se opone a lo que Dios ha comunicado y está en la Escritura y la Iglesia enseña según esa Palabra divina. En la ascética cristiana se la considera vicio «capital», por ser fuente y cabeza de otros: egoí­smo, materialismo, empobrecimiento moral, hedonismo, etc.

Las formas de lujuria pueden ser tantas cuantas desajusten el orden natural y los planes divinos: autoerotismo, fornicación, adulterio, incesto, estupro, rapto, sodomí­a, sacrilegio, homosexualidad, etc.

Al creyente hay que educarle para evitar el vicio, pero la formación en la virtud moderadora de la castidad debe ser más positiva que represiva, ensalzando más la belleza de la virtud que la fealdad del pecado de lujuria.

(Ver Castidad y ver Sexualidad)

Pedro Chico González, Diccionario de Catequesis y Pedagogí­a Religiosa, Editorial Bruño, Lima, Perú 2006

Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa

(v. castidad, pecado, sexualidad, vicios capitales)

(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelización, BAC, Madrid, 1998)

Fuente: Diccionario de Evangelización

koite (koivth, 2845), primariamente, lugar donde acostarse, y luego lecho, especialmente el lecho conyugal. Denota, en Rom 13:13, una relación sexual ilí­cita, «lujurias» (RVR; RV, Besson: «lechos»; VM: «lascivias»; LBA: «desenfreno sexual»). Véanse CAMA, CONCEBIR, LECHO.

Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento

Véase Deseo, Concupiscencia.

Fuente: Diccionario de Teología

Se usa generalmente en el sentido de pasión carnal desordenada.

El heb. nefeš expresa anhelo o deseo en Ex. 15.9 (°vrv2 “alma”) y en el Sal. 78.18 (°vrv2 “gusto”), y encierra la promesa de satisfacción en Pr. 10.24. El gr. epithymia expresa cualquier deseo fuerte, y su naturaleza buena o mala queda determinada por el contexto o mediante un adjetivo calificativo. En consecuencia, se emplea para el deseo intensamente puro de Cristo, Lc. 22.15, y para el deseo de Pablo de estar con Cristo, Fil. 1.23, y de ver a sus conversos, 1 Ts. 2.17. Pero en 1 P. 4.3 aparece entre una lista de vicios gentiles, y se le agregan los adjetivos “mundano”, “malo”, “juvenil”, y “engañoso” en Tit. 2.12; Col. 3.5; 2 Ti. 2.22; y Ef. 4.22, respectivamente. La referencia restringida a la pasión sexual aparece en Ef. 2.3; 1 Jn. 2.16; 1 P. 2.11 (cf. LXX y Jos., Ant.). El fuerte deseo del Espíritu se contrasta con el de la carne en Gá. 5.17. Otras voces relacionadas son pathos, ‘pasión’ (1 Ts. 4.5); orexis, ‘lascivia’ (Ro. 1.27), y hēdonē, ‘deleite’ (Stg. 4.3).

Bibliografía. Arndt; HDB; B. S. Easton, Pastoral Epistles, 1947, pp. 186ss; MM; H. Schönweiss et al., NIDNTT 1, pp. 456–461.

D.H.T.

Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.

Fuente: Nuevo Diccionario Bíblico