LIBRO DE LA VIDA

El registro de Dios de aquellos que heredarán vida eterna (Phi 4:3; Rev 3:5; Rev 21:27). Desde el punto de vista humano, individuos pueden ser borrados de ese libro (Psa 69:28; Mat 25:29); pero del punto de vista de Dios ese libro contiene sólo los nombres de los elegidos que no serán borrados (Rev 3:5; Rev 13:8; Rev 17:8; Rev 20:15).

Fuente: Diccionario Bíblico Mundo Hispano

La expresión: †œRáeme ahora de tu libro que has escrito† (Exo 32:32) es una referencia a una creencia muy antigua de que Dios tiene un libro donde escribe los nombres de los que han de vivir. Moisés, simplemente, pedí­a morir si Dios no perdonaba el pecado del pueblo. Dios le contesta: †œAl que pecare contra mí­, a éste raeré yo de mi libro† (Exo 32:33). Esta idea se repite a menudo en las Escrituras. En el Sal 69:28 se lee: †œSean raí­dos del libro de los vivientes, y no sean escritos entre los justos†. Y en Dan 12:1 (†œ… será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro†).

Esta misma idea se repite en el NT, pero esta vez con referencia a la vida eterna. Pablo, hablando de unos creyentes, dice que sus †œnombres están escritos en el l. de la v.† (Flp 4:3). También en Apocalipsis se menciona †œel l. de la v.† Los enemigos de Dios son aquellos †œcuyos nombres no estaban escritos en el l. de la v. del Cordero† (Apo 13:8). En el dí­a del juicio, leemos: †œLos libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el l. de la v.; y fueron juzgados…† (Apo 20:12). Y solamente entran en la nueva Jerusalén †œlos que están inscritos en el l. de la v. del Cordero† (Apo 21:27).

Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano

tip, LIBR TIPO ESCA

ver, MARDIKH, AMARNA, UGARIT

vet, Registro de personas como vivientes. Uno de ellos (también llamado simplemente el libro de Dios), puede ser un libro de aquellos que sólo tienen nombre porque viven, y por ello del que los nombres pueden ser borrados (Ex. 32:32, 33; Sal. 69:28; Ap. 3:5; 22:19). Otro de ellos es el libro de los salvos, del que ninguno será borrado (Fil. 4:3; Ap. 13:8; 17:8; 20:12, 15; 21:27). Un tercero (llamado simplemente «el libro») contiene los nombres del remanente de Israel (Dn. 12:1).

Fuente: Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado

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Expresión metafórica de ascendencia veterotestamentaria (Salm. 138.16; Ex. 32. 32; Is. 4.3; Dan. 12.1), que alude al registro mí­stico en la mente divina de las personas elegidas o de los pueblo predilectos. Es probablemente una formulación metafórica de la memoria y de la voluntad divina, en las que Yaweh tiene inscritos a sus elegidos. los cuales van a ser objeto de su protección y de sus bendiciones.

Del Antiguo Testamento salta esa expresión, casi con idénticas resonancias, a los texto del Nuevo: Lc. 10.20; Filip. 4.3; Hebr. 12.23. Es en el Apocalipsis donde más explí­citamente se la da un carácter misterioso y predestinacional: Ap. 3.5; Ap. 13.8; Ap. 20.15.

Esa idea del libro de la vida pasa a la tradición eclesial y poco a poco se va vinculando, desde San Agustí­n hasta las inquietudes teológicas del Renacimiento, con el misterio de la predestinación divina y de la salvación eterna.

Pedro Chico González, Diccionario de Catequesis y Pedagogí­a Religiosa, Editorial Bruño, Lima, Perú 2006

Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa