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Exhortación apostólica de Juan Pablo II del 22 de Noviembre de 1981, sobre las vida cristiana de la familia y la necesidad de vivir la fe prioritariamente en el hogar cristiano, primera plataforma en la que el hombre se encuentra con Dios. Se recogen en ella los estudios y conclusiones del Sínodo celebrado sobre el tema de la Familia durante los meses de Septiembre y Octubre de 1980.
Y el Papa aprovecha para una amplia, sistemática y clarividente presentación de los problemas de la familia y de manera especial de la familia creyente educadora de los hijos. La línea de la Constitución conciliar Gaudium et Spes es la que sigue la Exhortación, pues fue también la base de lo que el Sínodo trató y sobre lo que se formularon las conclusiones.
Pedro Chico González, Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa, Editorial Bruño, Lima, Perú 2006
Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa
En 1980, se celebró en Roma un Sínodo de Obispos sobre la familia. Fruto de dicho Sínodo, el 22 de noviembre de 1981, el Papa Juan Pablo II publicó la exhortación apostólica «Familiaris Consortio».
Consta el documento de cuatro partes. La primera refleja las luces y sombras de dicha familia en la sociedad actual. La segunda parte subraya el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia. La tercera parte habla de la misión de la familia cristiana en la transmisión de la vida, en la educación, en el desarrollo de la sociedad, y en la misión de la Iglesia, especialmente en la misión evangelizadora y celebrativa.
Nos detenemos en el cuarto capítulo que habla especialmente de la pastoral familiar, dividido, a su vez, en cuatro subapartados: tiempos, estructuras, agentes y situaciones especiales.
En lo relativo a los tiempos, se afirma que la Iglesia acompaña a la familia cristiana en todo su camino existenciál (preparación, celebración y pastoral postmatrimonial). En cuanto a las estructuras que realizan la pastoral familiar, se habla expresamente de la parroquia, la propia familia y las asociaciones de familias. Al hablar de agentes de pastoral, nombra a los obispos y presbíteros, religiosos y religiosas, laicos especializados y los mismos destinatarios.
Finalmente, se refiere a casos difíciles o situaciones irregulares como matrimonios de religión mixta, matrimonios «a prueba», uniones libres de hecho, católicos que celebran sólo matrimonio civil, separados y divorciados no casados de nuevo y los casados de nuevo. Finalmente, se refiere a personas privadas de familia.
BIBL. -JUAN PABLO II, Familiaris Consortio, San Pablo, Madrid 1981.
Raúl Berzosa Martínez
Vicente Mª Pedrosa – Jesús Sastre – Raúl Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelización, Diccionarios «MC», Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001
Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelización
Exhortación apostólica de Juan Pablo II sobre la misión de la familia cristiana, publicada el 22 de noviembre de 1981 en conexión con el sínodo de los obispos sobre la familia (26 de septiembre – 25 de octubre de 1980).
La introducción (nn. 1 -3) señala cómo la familia «se ha visto afectada, tanto y quizás más que las otras instituciones, por las amplias, profundas y rápidas transformaciones de la sociedad y de la cultura»; la Iglesia, consciente del valor religioso de la familia y – de su ordenación esencial a Cristo, siente la obligación de «proclamar a todos el designio de Dios sobre el matrimonio y sobre la familia, asegurando su plena -vitalidad y promoción humana y cristiana».
La primera parte, titulada significativamente «Luces y sombras de la familia, hoy » (nn. 4-9), examina desde el punto de vista fenomenológico la situación contemporánea.
La parte segunda (nn. 1 1-16) sintetiza el designio de Dios sobre el matrimonio y sobre la familia entendida en primer-lugar como «comunión de personas «, recordando sintéticamente la doctrina de la Gaudium et spes y subrayando la vocación de todas las personas al amor, que puede realizarse o bien en la vocación matrimonial o en la virginal («la virginidad y el celibato por el Reino de Dios no sólo no contradicen a la dignidad del matrimonio, sino que la presuponen y la confirman», n. 16). Se recuerda-la metáfora esponsal aplicada a las relaciones entre Dios y su pueblo y – entre Cristo y – su Iglesia como fundamento de la sacramentalidad del matrimonio.
La parte tercera (nn. 17-64), par tiendo de la invitación: » ¡Familia, sé lo que eres! » traza brevemente las funciones de la tarea cristiana, señaladas por el sínodo en cuatro puntos fundamentales: a) formación de una comunidad de personas (nn. 17-27); b) servicio a la vida (nn. 28-41); c) participación en el desarrollo de la sociedad (nn. 42-48) y d) en la vida y misión de la Iglesia (nn – . 49-64).
La parte cuarta (nn. 65-85) es de carácter pastoral y aplicativo, Desde el punto de vista doctrinal no se manifiestan innovaciones dignas de mención respecto a los definidos como «casos difíciles » (matrimonio ad experimentum), uniones libres, uniones sólo civiles, divorcios sin nuevo matrimonio, matrimonios de divorciados). En el conjunto, la exhortación tiene sobre todo un valor histórico, en el sentido de que sintetiza la posición oficial del Magisterio sobre la familia a comienzos de los años 80, documentando también eficazmente sus aporías.
L. Sebastiani
Bibl.: Texto en MPC, 11. 308-380; A. Villarejo, El matrimonio y la familia en la «Familiaris consortio», San Pablo, Madrid 1984.
PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teológico Enciclopédico, Verbo Divino, Navarra, 1995
Fuente: Diccionario Teológico Enciclopédico