La fe cristiana evangélica es las «buenas nuevas» que Dios ha provisto la redención del hombre. Afirma que la salvación del pecado se obtiene a través de la gracia de Dios, no que se gane por las buenas obras o que se otorgue por mérito de parte del hombre. Mantiene las doctrinas básicas del cristianismo: la Trinidad, la deidad de Cristo, la personalidad del Espíritu Santo, la inspiración plenaria de las Escrituras, los milagros, el sufrimiento y muerte sustitutiva o vicaria de Cristo como una expiación por el pecado de su pueblo, su resurrección de la tumba, su ascensión al cielo, su personal y gloriosa segunda venida, la resurrección y juicio de todos los hombres, el cielo y el infierno. Véase también Cristianismo.
La cuestión más importante entre los evangélicos y los demás radica en la autoridad bíblica (véase). Los evangélicos insisten en que la Escritura es la palabra escrita de Dios, y que ésta es infalible en los escritos originales. Cuando se logra este acuerdo, las otras doctrinas de la fe evangélica se siguen de una manera natural.
Deben notarse dos usos especiales de la palabra «evangélico». En la literatura patrística los relatos del evangelio se titulan a veces como «el instrumento evangélico», o «la voz evangélica». En nuestro propio tiempo, en Europa, la palabra puede usarse como el equivalente a protestante, o en un sentido más restringido, para distinguir a los luteranos.
BIBLIOGRAFÍA
Loraine Boettner
ISBE International Standard Bible Encyclopaedia
HDB Hastings’ Dictionary of the Bible
Harrison, E. F., Bromiley, G. W., & Henry, C. F. H. (2006). Diccionario de Teología (240). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.
Fuente: Diccionario de Teología