BLASFEMAR, BLASFEMIA, BLASFEMO

A. NOMBRE blasfemia (blasfhmiva, 988), (ya de blax, lento, estúpido; o, probablemente, de blapto, dañar, y feme, habla). Se traduce «blasfemia» en quince ocasiones en la RVR, pero «maledicencia» en Mc 7.22 y Eph 4:31, y «blasfemo» en Rev 13:1 (RV: «nombres de blasfemia»). Véanse MALEDICENCIA. B. Verbo blasfemeo (blasfhmevw, 987), blasfemar, difamar o injuriar. Se usa: (a) de una manera general, de cualquier forma de hablar injuriosa, ultrajante, calumniante, como la de aquellos que injuriaban a Cristo (p.ej., Mat 27:39 «injuriaban», RV: «decí­an injurias»; Mc 15.29: «injuriaban», RV: «denostaban»; Luk 22:65 «injuriando»; 23.39: «injuriaba»); (b) de aquellos que hablan despreciativamente de Dios o de lo sagrado (p.ej., Mat 9:3; Mc 3.28; Rom 2:24; 1Ti 1:20; 6.1; Rev 13:6; 16.9,11,21. «Ha blasfemado» (Mat 26:65); «decir mal» (2Pe 2:10); «blasfeman», RV: «vituperan» (Jud_8); «blasfeman» o «maldicen» (Jud_10); «hablando mal», RV: «diciendo mal» (2Pe 2:12); «calumnia», «somos blasfemados» (Rom 3:8); «sea †¦ vituperado», RV: «sea †¦ blasfemado»; «he de ser censurado», RV: «he de ser blasfemado» (1Co 10:30 ); «será blasfemado» (2Pe 2:2); «difamen», RV: «infamen» (Tit 3:2); «ultrajan» (1Pe 4:4); nos «difaman», RV: «somos blasfemados» (1Co 4:13). El verbo, en la forma de participio presente, se traduce «blasfemadores» en Act 19:37; en Mc 2.7: «blasfema», VM: «blasfemias dice». No hay nombre en el original que pueda representar el término castellano «blasfemador». Este término se expresa ya bien por el verbo, o por el adjetivo blasfemos. Véanse CALUMNIAR, CENSURAR, DECIR (MAL), DIFAMAR, HABLAR (MAL), INJURIAR, MAL, ULTRAJAR, VITUPERAR. C. Adjetivo blasfemos (blavsfhmo», 989), abusivo, hablando mal. Se traduce «blasfemas» en Act 6:11,13; «blasfemo» en 1Ti 1:13; «blasfemos» (RV: «detractores», 2Ti 3:2): «de maldición» (2Pe 2:11). Véase .¶ Nota: En cuanto a la enseñanza de Cristo con respecto a la blasfemia contra el Espí­ritu Santo (p.ej., Mat 12:32), si ante la evidencia del poder del Señor una persona declara que ese poder es satánico, está demostrando una condición espiritual totalmente privada de la iluminación divina, y por ello irremediable. El perdón divino en ese caso no encajarí­a bien con la naturaleza moral de Dios. En cuanto al Hijo del Hombre, en su estado de humillación, pudieran haber malos entendidos, pero no en cuanto al poder del Espí­ritu Santo que se manifiesta.

Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento