BERULLE. PEDRO DE

[961](1575-1629)

Sacerdote francés, polí­tico, de vasta cultura, tuvo gran prestigio social y cortesano, participando en las cuestiones de Estado, como en los consejos a Luis XIII en su disensión con su madre Catalina de Médicis o en los tratados con España de 1628.

Nombrado presidente el Consejo de Estado en 1628, se enfrentó con Richelieu y hubo de abandonar la Corte. Se retiró al Instituto religioso que él mismo habí­a fundado en 1611: el Oratorio.

Sus escritos espirituales sobre el Verbo encarnado, sobre la Iglesia, sobre el sacerdocio, sobre todo su obra «Grandeza de Jesús», tuvieron gran influencia en la vida espiritual de Francia a lo largo del XVII. Los oratorianos siguieron sus consignas de resaltar la acción de Dios y la humildad del hombre.

Al designarle Cardenal Urbano VIII, le definió como «un apóstol del Verbo Encarnado». Y su intensa sensibilidad espiritual y su deseo apostólico le movieron a inspirar a sus seguidores la serie de centros educativos paralelos a los jesuitas que se extendieron por Francia. En ellos orientó la enseñanza hacia el cultivo de las ciencias, haciéndolas compatibles con los postulados de la fe.

Pedro Chico González, Diccionario de Catequesis y Pedagogí­a Religiosa, Editorial Bruño, Lima, Perú 2006

Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa