[960](1488-1561)
Escultor imaginero castellano y también pintor, al igual que su padre Pedro Berruguete. Estuvo en Italia y luego trabajó en Granada. Pronto abandono la pintura y se entregó a la escultura, sobre todo en madera.
En 1528 inició su obra escultórica más significativa, «El retablo de S. Benito de Valladolid», en el cual situó esculturas insuperables, como «El sacrificio e Isaac» o «La imagen de San Benito».
Su piedad personal y la austeridad no exenta de solemnidad del a imaginería castellana quedaron patentes en estas obras.
Pedro Chico González, Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa, Editorial Bruño, Lima, Perú 2006
Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa