Instrumento que se utilizaba para golpear infligiendo castigo a una persona. Normalmente consistía en un palo al que se ataban varias correas que podían tener uno o más nudos. El palo servía de mango y las correas eran las que entraban en contacto con la piel del azotado. Los jueces de Israel podían sentenciar a azotamientos, lo cual tenía que hacerse en su presencia. El número de a. dependía de la gravedad de la culpa (†œsegún su delito†), pero †œse podrá dar cuarenta a., no más† para que no †œse sienta tu hermano envilecido† (Deu 25:1-3).
Los rabinos, para asegurar aun más que eso se cumpliera, ordenaron que la pena máxima fuera de treinta y nueve a., que se pegaban utilizando un a. de tres correas. De esa forma sólo había que golpear trece veces. Es proba-ble que el a. utilizado para golpear al Señor Jesús fuera romano, el cual difería del judío por ser más cruel, al tener en vez de nudos pedazos de huesos o de metal al final de las correas. San Pablo recibió †œde los judíos cinco veces … cuarenta a. menos uno† (2Co 11:24). Autoridades romanas le azotaron tres veces con varas, pero estaba prohibido azotar a un ciudadano romano, cosa que Pablo reclamó a lo menos en una ocasión (2Co 11:25; Hch 16:22-23, Hch 16:37).
Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano