ABORRECIMIENTO

Aversión extrema hacia una persona o cosa. Dios tiene a. por la idolatrí­a y las costumbres paganas (Deu 12:29-32; Deu 16:22); por los que hacen iniquidad (Sal 5:5); por †œlos ojos altivos†; por †œla lengua mentirosa†; por †œlas manos derramadoras de sangre inocente†; por †œel corazón que maquina pensamientos inicuos†; por †œlos pies presurosos para correr al mal†; por †œel testigo falso que habla mentiras†; por †œel que siembra discordia entre hermanos† (Pro 6:16-19); por las fiestas religiosas no sinceras (Isa 1:14); por el divorcio (Mal 2:16). El hombre impí­o siente a. por el justo (Sal 34:21; Sal 35:19); por la corrección (Sal 50:17); por Jehová (Sal 81:15; Sal 83:2); por el consejo del Altí­simo (Sal 107:11); por la paz (Sal 120:6); por la ciencia (Pro 1:22); por la sabidurí­a (Pro 1:29). El justo siente a. por la reunión de los malignos (Sal 26:5); por los que esperan en vanidades (Sal 31:6); por el mal (Sal 97:10); por la obra de los que se desví­an (Sal 101:3); por los hombres hipócritas (Sal 119:113); por todo camino de mentira (Sal 119:128); por los que aborrecen a Jehová (Sal 139:21); por el soborno (Pro 15:27); por la avaricia (Pro 28:16); por la ganancia de violencias (Isa 33:15).

Si se comprobaba que una muerte no habí­a sido accidental, sino por a., si el culpable habí­a ido a una ciudad de refugio era sacado de allí­ y entregado a la muerte (Deu 19:11-12). La mención de a. que se hace en Deu 21:15 entre dos mujeres, una amada y otra aborrecida, sugiere que el a. puede a veces significar un amor menor comparado con otro (Luc 14:26). No se podí­an hacer diferencias en caso de herencia, dando la primogenitura al hijo de la preferida. Se realizaba un proceso en el caso de un recién casado que siente a. por su esposa a causa de sospechas en cuanto a su virginidad. Si se determinaba que tení­a razón, la mujer morí­a. Pero en caso contrario, se le imponí­a una multa al hombre y no podí­a repudiar a su mujer (Deu 22:13-21).

Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano

tip, LEYE Es una emoción que lleva a la persona que la siente a una fuerte oposición contra su objeto de esta intensa aversión. La Biblia marca el aborrecimiento como móvil del homicidio punible con la muerte, en lugar de lo que hacen muchas legislaciones modernas, que dan como causa atenuante un sentimiento exaltado de odio (Nm. 35:9-28). El homicida accidental era protegido, en tanto que el que mataba por enemistad no podí­a ser exculpado por causa alguna (Nm. 35:19-21). No se podí­a repudiar a la mujer propia por simple aborrecimiento (Dt. 22:13-19). Debí­a darse una causa justa. Si ésta no existí­a, y el marido habí­a acusado falsamente a su esposa, debí­a ser castigado, multado y no podí­a jamás abandonar a su mujer (Dt. 22:19). Si la acusación de falta de castidad prematrimonial era cierta, la mujer era castigada duramente (Dt. 22:21). El aborrecimiento es una consecuencia del pecado, el cual siempre provoca división, desconfianza, celos y aborrecimiento. Una de las consecuencias del pecado en relación con Dios es el aborrecimiento que siente Dios por el pecado, y contra el carácter del hombre pecador, desde Su santidad (Sal. 11:5; Mal. 1:3), aunque deseando la salvación del pecador (Ez. 18:32). El hijo de Dios debe en ello imitar a su Señor (He. 1:9; Ro. 5:8; cp. 2 Co. 5:19-21). La exhortación a aborrecer a padre, madre y esposa (Lc. 14:26), dada por el Señor a Sus seguidores, se ha de entender en sentido relativo. El amor al Señor es tan delicado que, en comparación, los otros amores son aborrecimiento.

ver, a este respecto, el caso de Lea (Gn. 29:30, 31, donde «menospreciada» es traducción del verbo hebreo «aborrecer»); y también el del padre que consintiendo a su hijo, actúa en realidad como aborreciéndole, al privarle del bien de la disciplina (Pr. 13:24).

Fuente: Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado