El término hebreo tob comunica la idea de bueno, beneficioso, favorable, correcto. Puede referirse a cualquier objeto material, en el sentido práctico o económico (†œY Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer† [Gen 2:9]), como también a conceptos abstractos que indican aquello que es deseable, conveniente o bello (†œLos hijos de Dios† vieron que †œlas hijas de los hombres eran hermosas…† [Gen 6:2]). Se emplea en sentido moral (†œEscojamos para nosotros el juicio, conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno† [Job 34:4]), en contraste con lo malo (†œApártate del mal, y haz el bien† [Sal 34:14]). Dios es bueno (Sal 34:8), por lo cual los hombres deben alabarle (†œporque él es bueno, porque para siempre es su misericordia† [Sal 106:1]).
En el NT, los términos crëstos y crëstotës se usan para la idea de bondad y benignidad. La bondad de Dios se manifestó de manera suprema en la persona y obra de nuestro Señor Jesucristo (†œsu bondad para con nosotros en Cristo…† [Efe 2:7]). Los creyentes deben dar †œel fruto del Espíritu†, que es en †œtoda bondad† (Efe 5:9; Gal 5:22). Pablo oraba por los tesalonicenses para que Dios cumpliera †œtodo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder† (2Te 1:11). Los creyentes deben ser †œbenignos unos con otros† (Efe 4:32).
Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano