Ver «Dinero»: El Talento eran unos 1.000 dólares, el salario de 16 años.
– Parábola de los Talentos y Denarios: (16 centavos), Mat 18:23-35.
– Parábola de los Talentos, Mat 25:14-30.
Diccionario Bíblico Cristiano
Dr. J. Dominguez
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Fuente: Diccionario Bíblico Cristiano
El término «talentos» se repite con insistencia en la literatura psicológica y pedagógica, para indicar los dones naturales innatos que debemos desarrollar y, a veces, también en el campo social y económico, como referencia a los recursos de que disponemos y que debemos aprovecha! y multiplicar. En la parábola evangélica, el talento aparece no como cualidad innata o recurso de posesión personal, sino como don recibido o como responsabilidad. El hecho de que se trate para todos de «dones» y no de posesión, hace ser humildes y atentos a quienes los reciben, y no les induce a sobreponerse a los demás. A pesar de que la parábola no desarrolla de manera explícita este aspecto, aquí ya tenemos una raíz de solidaridad. Los talentos no se reparten de manera mecánica y meramente igualitaria. A uno se le dan cinco, a otro dos. y a otro uno. La aparente desigualdad es, de hecho, una proporcionalidad que respeta la capacidad de cada uno, que hace que cada uno se sienta cómodo, que da a cada uno la posibilidad y la alegría de60 responder verdaderamente a las expectativas que están depositadas en él. Por tanto, estamos ante una igualdad real, que quiere el verdadero bien y el desarrollo verdadero de cada persona, cada uno según su vocación. Es una sabia igualdad de proporción. También resulta curiosa, en la parábola, la desproporción entre el talento y el resultado, y entre los distintos esfuerzos y el único resultado final. Al que ha sido fiel en lo poco, se le da mucho, es más, muchísimo: es la misma participación en el gozo del Señor, por tanto, es un salto cualitativo imprevisible e impresionante; no se trata de un favor, o de una gracia, o de un premio que se obtiene a cambio, sino de toda la persona. Tampoco guarda proporción el resultado del que ha conseguido diez y el del que ha conseguido cuatro: ambos participan en el mismo salto cualitativo existencial, entran en el gozo del Señor. El fruto de negociar con los talentos no es una ganancia cuantitativa, es el desarrollo de toda la personalidad, que alcanza así su inesperada, tota! y gratificante realización.
Carlo María Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997
Fuente: Diccionario Espiritual