Cerca de la frontera nororiental de Egipto, en la ribera oriental de la rama tanaítica del Nilo, ca. 48 kms. hacia el oeste de la antigua Pelusium, estaba la ciudad de Zoan o Tanis, la cual había sido colonizada por lo menos en los tiempos de la sexta dinastía del faraón Pepi I ( ca. 2300 a. de J.C. ). Fue reconstruida y ampliada por los faraones de la duodécima dinastía ( ca. 1990–1785 a. de J.C. ) Amenmhet y sus sucesores dejaron grandes estatuas de ellos mismos en Tanis. Ramesés II ( ca. 1250 a. de J.C. ) reconstruyó prácticamente el sitio, erigiendo obeliscos y estatuas con inscripciones pomposas jactándose de sus logros, reales o imaginarios.
El templo de Tanis fue una de las estructuras más grandes del Egipto antiguo. De extremo a extremo medía ca. 305 mts. Una estatua colosal de Ramesés II originalmente tenía 28 mts. de altura y pesaba ca. 816 toneladas métricas: el coloso más alto jamás imaginado. El dedo gordo del pie tenía el tamaño de un hombre. La piedra toda fue labrada en Asuán y transportada cientos de kilómetros río abajo por el Nilo hasta Tanis.
Los hiksos, invasores de Egipto, establecieron su capital en Tanis, la cual llevó el nombre de Avaris durante su reinado. Esta ubicación en el límite nororiental de Egipto les dio rápido acceso tanto a sus posesiones asiáticas como a Egipto.
La ciudad de almacenaje de Ramesés (Ex. 1:11), en la cual los israelitas fueron forzados a trabajar como esclavos, ha sido identificada por muchos eruditos con Tanis (P. Montet, Le Drame d†™Avaris, París, 1940), aunque otros la sitúan en Qantir, unos kms. al sur.
Tanis mantuvo su importancia hasta los tiempos romanos. Entre los obispos que asistieron al Concilio de Calcedonia (451 d. de J.C. ) se menciona a Apolonio, obispo de Tanis. Los primeros escritores árabes hablaron en términos favorables acerca del clima de Tanis; pero ahora es sólo un montón de ruinas en la pequeña villa de San: un nombre que recuerda a la antigua Zoan.
San fue visitada por el arqueólogo francés Mariette; pero las excavaciones extensas no empezaron sino hasta el 1884 cuando Flinders Petrie llegó al promontorio. En esos días, tales expediciones estaban virtualmente aisladas de la sociedad. Una vez a la semana un hombre era enviado a una distancia de 64 k
Fuente: Diccionario Bíblico Arqueológico