(heb., ze-vah; gr., thysia, sacrificio, ofrenda). Es un acto religioso que pertenece a la adoración en la que se hace una ofrenda a Dios de algún objeto material perteneciente al que hace la ofrenda. Los sacrificios han sido clasificados en una variedad de formas, primordialmente los siguientes:
( 1 ) Aquellos en nombre de toda la congregación y aquellos en nombre de un individuo;
( 2 ) Animales o sacrificios cruentos y ofrendas incruentas;
( 3 ) Sacrificios que asumen un pacto imperturbable de relación y aquellos que tienen la finalidad de restaurar una relación que ha sido perturbada.
( 4 ) Sacrificios de animales, sacrificios vegetales, ofrendas de líquidos y de incienso.
( 5 ) Sacrificios hechos sin la ayuda de un sacerdote, los que son hechos por un sacerdote solo y los que son hechos por un laico con la ayuda de un sacerdote.
( 6 ) Los sacrificios que le rinden homenaje a Dios, los que son diseñados para hacer expiación por el pecado y las ofrendas de paz (expresar o promover relaciones pacíficas con Dios).
( 7 ) Sacrificios dedicados de sí mismo, sacrificios de eucaristía y sacrificios expiatorios.
( 8 ) Los sacrificios en el que la ofrenda era totalmente dedicada a Dios, y sacrificios en el que Dios recibió una porción y el adorador festejó con la sobrante.
Los sacrificios de Caín y Abel (Gen 4:4-5) muestran que la práctica se remonta casi a los orígenes de la raza humana. El sacrificio de Noé después del diluvio (Gen 8:20-21) se denomina un holocausto y está íntimamente relacionado con el pacto de Dios (Gen 9:8-17). En sus sacrificios, Abraham (Gen 12:7-8; Gen 13:4, Gen 13:18; Gen 15:4 ss.) expresó su adoración a Dios. El establecimiento del pacto entre Israel y el Señor estuvo acompañado de sacrificios solemnes. El principio fundamental de este pacto era la obediencia, no los sacrificios (Exo 19:4-8). Los sacrificios eran incidentales, es decir, ayudas para la obediencia, pero sin valor aparte de ella.
Cada ofrenda tenía que ser la propiedad honestamente adquirida del que hace la ofrenda (2Sa 24:24). Los únicos animales aptos para el sacrificio eran los bueyes, las ovejas, cabras y las palomas. Los productos del campo aptos para la ofrenda eran el vino, el aceite, los granos, ya sea en la forma de espiga o en la forma de harina, masa o tortas. Los sacrificios eran de dos clases: animal (con el derramamiento de sangre) y vegetal o incruento.
Sacrificios de animales.
1. La ofrenda expiatoria (Lev 4:1-35; Lev 6:24-30). Esta fue por pecados cometidos inconscientemente o sin querer; por pecados cometidos intencionalmente, aunque con circunstancias mitigantes (Lev 5:2-3; Lev 12:6-8); por ciertas clases de cosas inmundas (Lev 5:2-3; Lev 12:6-8); y por pecados cometidos deliberadamente, aunque confesados voluntariamente después.
2. La ofrenda por la culpa (Lev 5:14—Lev 6:7). Esta fue una clase especial de ofrenda por el pecado y era ofrecida por las transgresiones donde se podía hacer, o se hacía alguna restitución o alguna otra satisfacción legal.
3. El holocausto (Levítico 1). Era totalmente consumida sobre el altar, aunque en otros sacrificios de animales solamente la grosura era quemada. El propósito de la ofrenda era propiciación y la entera consagración del adorador al Señor.
4. Ofrendas de paz (Levítico 3). Eran denominadas sacrificios de paz porque eran ofrecidas por los que estaban en paz con Dios para expresar gratitud y obligación a Dios, y compañerismo con él.
Sacrificios vegetales, o incruentos. Estos eran de dos clases y eran ofrecidos sobre el altar del atrio.
1. Las ofrendas vegetales (Lev 2:1-16; Lev 6:14-18) eran ofrendas de harina fina o panes sin levadura, tortas, hojaldres, o espigas de granos tostados, siempre con sal y, con excepción del sacrificio por el pecado, con aceita de oliva (Lev 2:1, Lev 2:4, Lev 2:13-14; Lev 5:11).
2. Las libaciones no eran ofrendas independientes bajo la ley, sino que eran hechas únicamente en relación con la ofrenda vegetal que acompañaba todos los holocaustos y todas las ofrendas de paz que eran de nazareo, ofrenda de un voto o voluntaria (Num 6:17; Num 15:1-2).
Aparte de las tres anteriormente mencionadas, otras tres ofrendas eran regularmente hechas en el lugar santísimo: los 12 panes de la proposición o de la presencia, renovados todos los sábados; el aceite para el candelero de los siete brazos que se llenaba cada mañana; y el incienso para el altar del incienso, que se renovaba cada mañana y noche.
Fuente: Diccionario Bíblico Mundo Hispano
El término hebreo zabah se traduce como †œsacrificar† en el AT cuando el acto tiene propósitos religiosos (†œ… a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios† [Ose 11:2]). El realizar s. y ofrendas para Dios era una costumbre antiquísima. †¢Noé edificó †œun altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar† (Gen 8:20). Se menciona varias veces que Abraham levantó altares a Dios para hacer s. En uno de ellos iba a sacrificar a su propio hijo †¢Isaac, pero Dios proveyó un carnero como sustituto (Gen 22:13).
Lo esencial en la mayoría de los s. era la entrega de la vida de un animal, lo cual se realizaba mediante el derramamiento de su sangre (†œPorque la vida de la carne en la sangre está … y la misma sangre hará expiación de la persona† [Lev 17:11]). Se prohibía, por lo tanto, comer la sangre (Lev 17:10; Deu 12:16). El ofertante tenía que ser dueño del animal que ofrecía. En todos los casos se trataba de animales limpios y sin defecto, domesticables, que se podían ofrecer sólo después de siete días de nacidos (Lev 22:27). Las características básicas de éstos se describen en Lev 22:17-25. No se permitían ofrendas de animales salvajes.
El s. por el pecado. Dependiendo de la categoría de la persona que había cometido la infracción, había que traer un determinado tipo de animal. Si el sumo sacerdote pecaba, su ofrenda debía ser de †œun becerro sin defecto para expiación† (Lev 4:3). Lo mismo acontecía si se trataba de un pecado cometido por la congregación (Lev 4:14). En el caso de una persona de preminencia (†œCuando pecare un jefe…† [Lev 4:23]), debía traer un macho cabrío. †œSi alguna persona del pueblo … una cabra…† o un cordero (Lev 4:27-28, Lev 4:32). Si era demasiado pobre y †œno tuviere lo suficiente para un cordero†, debía ofrendar †œdos tórtolas o dos palominos† (Lev 5:7). Y si aun no tuviere recursos para esto, entonces podía ofrecer †œla décima parte de un efa de flor de harina† (Lev 5:11).
ofertante ponía sus manos sobre el animal, lo que constituía un acto simbólico para señalar su identificación con la ofrenda (†œ… pondrá su mano sobre la cabeza del becerro† [Lev 4:4]). El sumo sacerdote, mojando su dedo en la sangre, rociaba †œsiete veces delante de Jehová, hacia el santuario† y también la ponía †œsobre los cuernos del altar† (Lev 4:6-7). Sólo una vez al año, en el día de la †¢expiación, hacía esto dentro del Lugar Santísimo (Lev 16:14). La sangre no usada para rociar se echaba †œal pie del altar del holocausto† (Lev 4:7). Toda la grasa del animal, †œla que cubre los intestinos, y la que está sobre las entrañas, los dos riñones, la grosura que está sobre ellos, y la que está sobre los ijares … [y] la grosura de sobre el hígado† se hacía †œarder sobre el altar† (Lev 4:8-10). Si se trataba de un becerro ofrecido por el sumo sacerdote o la congregación, los restos se sacaban fuera del campamento y se quemaban (Lev 4:10-12). Cuando los ofertantes fueren otros, la carne quedaba como alimento para los sacerdotes, que la podían comer †œen lugar santo† (Lev 6:25-26).
ciertos ritos especiales de purificación se requería también un s. por el pecado. Generalmente lo ofrecido eran ovejas o pájaros. Los principales casos son: Para la purificación después de un parto (Lev 12:6-8), cuando un leproso era sanado (Lev 14:12-14), cuando alguien era sanado de flujo de semen o de sangre (Lev 15:15, Lev 15:30), o para purificar a un †¢nazareo que se hubiera contaminado (Num 6:10-11). Además, un s. por el pecado se requería también en cada uno de los días de fiesta. En el día de la nueva luna (†œAl comienzo de vuestros meses† [Num 28:11, Num 28:15]), en la celebración de la †¢Pascua (Exo 12:21), en la fiesta de las primicias (Num 28:26, Num 28:30), al comienzo del año (Num 29:1, Num 29:5), en el †¢día de la expiación (Num 29:11), y en la fiesta de los tabernáculos (Num 29:16, Num 29:19), etcétera.
El s. por la culpa. Este s. se regía por los mismos criterios rituales que el s. por el pecado (†œComo el sacrificio por el pecado, así es el sacrificio por la culpa: una misma ley tendrán† [Lev 7:7]). Este tipo de s. era requerido †œcuando alguna persona cometiere falta, y pecare por yerro en las cosas santas de Jehovᆠ(Lev 5:15). La idea era clara de que un agravio debía ser reparado. Si se cometía contra un prójimo, se estaba violando los mandamientos de Dios, por lo cual a ambos debía dárseles satisfacción. Además del s., el ofertante tenía que devolver †œlo que hubiere defraudado de las cosas santas, y añadirá a ello la quinta parte† (Lev 5:16). El sentido de este s. estaba relacionado con la idea de reparación. El ofensor tenía que confesar su pecado y hacer restitución a la persona ofendida, con la multa. Si ésta hubiere muerto, entonces se entregaba a los sacerdotes (Num 5:5-10). Se aplicaba a personas que pecaren faltando en el reporte de alguna suma depositada a su cargo, a quien †œrobare o calumniare a su prójimo, o habiendo hallado lo perdido después lo negare, y jurare en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre† (Lev 6:1-6). También se aplicaba a un hombre que tuviera relaciones sexuales con una muchacha que estaba como sierva, pero que era comprometida (Lev 19:20-22), pues esto también se consideraba como una afectación a la propiedad ajena.
El holocausto. Este s. se hacía como una expresión de una entrega total a Dios. La palabra hebrea olam, equivalente a holocausto, quiere decir †œaquello que va arriba†. La ofrenda, que debía ser †œde ganado vacuno u ovejuno† (Lev 1:2), o de aves (Lev 1:14). El animal era sacrificado después que el ofertante ponía sus manos sobre él. Especial cuidado se tenía en limpiar adecuadamente el cuerpo del animal (†œ… desollará el holocausto, y lo dividirá en sus piezas† [Lev 1:6]). Todo el animal, excepto la piel, que era dada al sacerdote, y las plumas si era ave, se colocaba sobre el altar y era consumido a fuego (†œ… holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehovᆠ[Lev 1:13]). Era necesario mantener un fuego constante sobre el altar (†œ… el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar toda la noche, hasta la mañana, el fuego del altar arderá en él† [Lev 6:9]). Por lo tanto, el holocausto era el s. permanente en el santuario, pues se había ordenado un †œholocausto continuo por vuestras generaciones† (Exo 29:42). Los sábados se ofrecían dos corderos adicionales (Num 28:9-10). En el primer día del mes se ofrecían †œdos becerros de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año sin defecto† (Num 28:11), así como también en las fiestas de la Pascua (Num 28:19-24) y de las primicias (Num 28:26-29). En la fiesta de las trompetas, al igual que en el día de la expiación se requerían †œun becerro … un carnero, siete corderos de un año† (Num 29:2-4, Num 29:7-8). Otro número de animales era requisito para la fiesta de los tabernáculos (Num 29:17-34).
én en algunos ritos de purificación se requería un holocausto. Los principales casos son: Para la purificación después de un parto (Lev 12:6-8), cuando un leproso era sanado (Lev 14:12-14), cuando alguien era sanado de flujo de semen o de sangre (Lev 15:15, Lev 15:30), o para purificar a un †¢nazareo que se hubiera contaminado (Num 6:10-11). Además, un s. por el pecado se requería también en cada uno de los días de fiesta. En el día de la nueva luna (Num 28:11, Num 28:15), en la celebración de la †¢Pascua (Exo 12:21), en la fiesta de las primicias (Num 28:26, Num 28:30), al comienzo del año (Num 29:1, Num 29:5), en el †¢día de la expiación (Num 29:11), y en la fiesta de los tabernáculos (Num 29:16, Num 29:19), etcétera.
El s. de paz. La particularidad principal de esta ofrenda era que siempre culminaba con una comida comunal, en la cual participaban los sacerdotes y el ofertante y sus familiares. El animal podía ser †œde ganado vacuno, sea macho o hembra†, así como ovejas o cabras (Lev 3:1, Lev 3:6, Lev 3:12). Si el sacrificio se ofrecía †œen acción de gracias†, se acompañaba con tortas, hojaldres o flor de harina (Lev 7:12). Un nazareo que culminaba felizmente su voto debía ofrecer un s. de paz (Num 6:14). El ofertante debía también imponer sus manos sobre el animal que iba a sacrificar, el cual era degollado †œa la puerta del tabernáculo† (Lev 3:2). Los otros s. se hacían hacia el N del altar. Se establecía cuál parte del animal debía ser quemada y cuáles eran las porciones que correspondían a los sacerdotes, que las podían comer con su familia en cualquier lugar limpio, no necesariamente en un lugar dentro del santuario (Num 18:10-11). El resto del animal era entregado al ofertante para su consumo comunal que, además de su familia, podía incluir a levitas (Deu 12:12). La comida debía realizarse dentro del santuario señalado por Dios y en el mismo día del sacrificio (Lev 7:15; Deu 12:6-7). Si sobraba algo, debía ser quemado. El s. de paz estaba señalado para el día de las primicias (Lev 23:19-20), cuando se completaba con éxito un voto de nazareato (Num 6:17-20), en la consagración de un sacerdote o para eventos conmemorativos especiales.
La oblación. Juntamente con el holocausto, así como con los s. de paz (Lev 7:12-14), había que realizar esta ofrenda, que debía ser de †œflor de harina, sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso† (Lev 2:1). De la harina, el sacerdote quemaba un puñado sobre el altar y el resto era para él (Lev 2:2-3). Se podía ofrecer †œcocida en horno†, o frita en sartén o cocida en cazuela, siempre †œharina sin levadura† amasada o untada con aceite (Lev 2:4-5). No se permitía el uso de miel y era necesario que todo fuera hecho con †¢sal (Lev 2:11-13). En cuanto a las ofrendas de primicias, éstas debían ser tostadas †œal fuego las espigas verdes, y el grano desmenuzado†, junto con aceite e incienso (Lev 2:14-15). Se establecía una relación entre los tipos de animales sacrificados en el holocausto y el tamaño o cantidad de la oblación (Num 15:2-10). En el caso de los s. de paz, la harina cocinada de alguna manera, ya fuera como hojaldres o de otra forma, se comía con la carne del s. Es de notar que las oblaciones se hacían también en las ocasiones de sanidad de un leproso (Lev 14:10) y en la consumación de un voto de nazareato (Num 6:15), pero no en los casos de purificación después de un parto (Lev 12:6-8), o cuando alguien era sanado de flujo de semen o de sangre (Lev 15:15, Lev 15:30).
Las libaciones. En los holocaustos y los s. de paz se hacía también una †¢libación, de la cual se dice que era †œolor grato a Jehová†, pero nunca como parte de un s. por el pecado o por la culpa. Se usaba vino en una cantidad que era diferente según el sacrificio fuera de un carnero, un cordero o un novillo (Num 15:1-10). Al igual que en el holocausto, la libación era toda usada en el altar, no tocando nada al sacerdote (†œ… derramarás libación de vino superior ante Jehová en el santuario† [Num 28:7]). En los s. de purificación por la sanidad de un leproso no se hacía libación (Lv. 14), pero sí se realizaba en la consumación de un voto de nazareato (Num 6:17).
Las ofrendas mecidas y elevadas. En algunos casos, parte de la ofrenda era tomada por el sacerdote y mecida. Esto sucedía, por ejemplo, en la ofrenda que se hacía para la consagración de los sacerdotes (†œ… y lo pondrás todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos; y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Jehovᆠ[Exo 29:24]). Evidentemente esto está relacionado con el concepto de †œllenar las manos†, en el sentido de colocar en las manos de una persona los símbolos de su oficio ( †¢Consagración). En el s. de paz también se mecía una parte del animal (†œ… el pecho para que sea mecido como s. mecido delante de Jehovᆠ[Lev 7:30]). Otro término que se utiliza también es †œelevar† (†œComeréis asimismo en lugar limpio, tú y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho mecido y la espaldilla elevada† [Lev 10:14]). Según algunos eruditos, †œmecer† era un movimiento horizontal, mientras que †œelevar† era vertical. Aunque en castellano no se aprecia la diferencia, para mencionar las ofrendas de materiales para la construcción del †¢tabernáculo se usa la misma expresión hebrea que significa †œmecer† (Exo 35:22; Exo 38:29).
Las ofrendas votivas o voluntarias. Estas ofrendas se hacían con motivo de algún voto hecho ante Dios, o por el simple deseo de gozarse de la presencia de Dios en su santuario. En el caso de que se realizara de manera espontánea, que no obedecía a ninguna ordenanza u obligación, se permitía comer de la carne el mismo día del sacrificio o al día siguiente. Pero al tercer día había que quemar lo que restaba (Lev 7:16-17). En tiempos de †¢Josías, por ejemplo, cuando se celebró la Pascua de una manera muy especial, los †œpríncipes dieron con liberalidad al pueblo y a los sacerdotes … dos mil seiscientas ovejas y trescientos bueyes† (2Cr 35:8).
El mal del ritualismo. Los profetas criticaron acremente a los israelitas porque habían caído en un mero ritualismo con todo el sistema de s. Así, leemos en Isaías: †œ¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros…. ¿Quién demanda esto de vuestras manos…? No me traigáis más vana ofrenda† (Isa 1:11-13). Jeremías dice: †œVuestros holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan† (Jer 6:20). Oseas declara: †œPorque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos† (Ose 6:6). †¢Amós llegó a escribir: †œY si me ofreciéreis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no los recibiré, ni miraré a las ofrendas de paz de vuestros animales engordados† (Amo 5:22). †¢Miqueas lo expone de esta forma: †œCon qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año?… Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno … solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios† (Miq 6:6-8). De manera que es evidente que todos los sacrificios tenían un propósito espiritual que nunca fue totalmente aprehendido por los israelitas, que se quedaron en el hecho material mismo, sin que sus ofrendas fueran un reflejo de su sinceridad de corazón delante del Señor.
El concepto de s. en el NT. Ya en los días del ministerio terrenal del Señor Jesús algunos rabinos y escribas, interpretando correctamente las enseñanzas de la ley y los profetas, habían llegado a la conclusión de que el amar a Dios †œcon todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios† (Mar 12:32-33). El Señor Jesús, especialmente después de su resurrección, enseñó a sus discípulos †œcomenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas … en todas las Escrituras lo que de él decían…† (Luc 24:27). Así, †œles abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras† (Luc 24:46). Además, dijo que el Espíritu Santo les enseñaría (†œ… porque tomará de lo mío, y os lo hará saber† [Jua 16:14]). Fue así como los creyentes vinieron a entender el simbolismo de todo el sistema de los s. del AT, que hablan de la persona y la obra de Cristo. Y el apóstol †¢Pablo pudo escribir diciendo que †œCristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y s. a Dios en olor fragante† (Efe 5:2). El autor de Hebreos explica detalladamente el asunto al decir que los s. del †¢tabernáculo eran un †œsímbolo para el tiempo presente†, que aquellos †œofrendas y s.† no podían †œhacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica[ra] ese culto, ya que [consistían] sólo [en] … ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas† (Heb 9:9-11). Pero que †œahora, en la consumación de los siglos, [Cristo] se presentó una vez para siempre por el s. de sí mismo para quitar de en medio el pecado† (Heb 9:26).
una consecuencia del s. de Cristo, los creyentes deben presentar sus †œcuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios† (Rom 12:1). Sus recursos materiales, entregados como ofrenda, son también †œolor fragante, s. acepto, agradable a Dios† (Flp 4:18). Los cristianos son un †œsacerdocio santo, para ofrecer s. espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo† (1Pe 2:5), †¢Dedicación, Fiesta de la, †¢Expiación. †¢Jubileo, Año del, †¢Pascua, †¢Pentecostés, †¢Purim, †¢Sábado, y †¢Sacrificios.
Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano