Una epístola corta pero muy importante de Pablo, que contiene su polémica apasionada en contra de la perversión o contaminación del evangelio de la gracia de Dios. Se ha descrito aptamente como †œla Carta Magna de la emancipación espiritual†.
Es la única epístola de Pablo específicamente dirigida a un grupo de iglesias.
Todas fueron fundadas por Pablo (Gal 1:8, Gal 1:11; Gal 4:19-20), todas fueron fruto de una sola misión (Gal 3:1-3; Gal 4:13-14) y todas fueron afectadas por el mismo disturbio (Gal 1:6-7; Gal 5:7-9).
La información sorprendente recibida por Pablo de que se estaba llevando a cabo un cambio repentino y drástico en la actitud de las iglesias de Galacia en cuanto a él y su evangelio fue el motivo de la epístola. Ciertos maestros judíos estaban oscureciendo la sencillez del evangelio de la gracia gratuita con su propaganda, insistiendo en que los creyentes fueran circuncidados y obedecieran la ley mosaica (Gal 2:16; Gal 3:2-3; Gal 4:10, Gal 4:21; Gal 5:2-4; Gal 6:12).
Se puede bosquejar la epístola de la siguiente manera:
I. Introducción (Gal 1:1-10)
A. El saludo (Gal 1:1-5).
B. El reproche (Gálatas 1-6-10).
II. La vindicación de su autoridad apostólica (Gal 1:11—Gal 2:21).
A. La recepción de su evangelio por revelación (Gal 1:11-24).
B. La confirmación de su evangelio por los apóstoles en Jerusalén (Gal 2:1-10).
C. La ilustración de su independencia (Gal 2:11-21).
III. La exposición de la justificación por la fe (Gal 3:1—Gal 4:31).
A. La elaboración de la doctrina (Gal 3:1—Gal 4:7).
1. La naturaleza de la justificación por la fe (Gal 3:1-14).
2. Las limitaciones de la ley y su relación con la fe (Gal 3:15—Gal 4:7).
B. El llamado a abandonar todo legalismo (Gal 4:8-31).
IV. La naturaleza de la vida en libertad cristiana (Gal 5:1—Gal 6:10).
A. El llamado a mantener la libertad (Gal 5:1).
B. El peligro de la libertad cristiana (Gal 5:2-12).
C. La vida en libertad (Gal 5:13—Gal 6:10).
V. Conclusión (Gal 6:11-17).
VI. Bendición (Gal 6:18).
Fuente: Diccionario Bíblico Mundo Hispano
Carta escrita a los hermanos de Galacia. El texto dice: †œ… a las iglesias de Galacia† (Gal 1:2). El Imperio Romano formó la provincia de Galacia incluyendo varias regiones además de los gálatas propiamente dichos. éstos vivían en lo que hoy es Turquía, a orillas del mar Negro. Pero administrativamente, también se llamaba Galacia a subregiones como Frigia, Licaonia y otras más. No se sabe a ciencia cierta a cuáles iglesias se dirigió la carta. La mayoría de los estudiosos piensan que se trataba de †¢Antioquía de Pisidia, †¢Iconio, †¢Listra y †¢Derbe (Hch. 13 al 14).
Autor y fecha. El apóstol Pablo es el autor de la epístola, en la cual aconseja a los creyentes a mantener la pureza de la doctrina del evangelio en contra de los planteamientos judaizantes que algunos querían imponerles. El tema es básicamente el mismo que motivó el †¢Concilio de Jerusalén. Como Pablo no hace uso de las resoluciones de ese Concilio en el texto de esta carta, muchos piensan que la escribió antes de la celebración del mismo en el año 49 d.C. De ser así, ésta sería la más antigua de las epístolas de Pablo.
Desarrollo. Pablo comienza enfatizando su autoridad como apóstol (†œ… no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo† [Gal 1:1]). Luego expresa su asombro porque los hermanos se habían †œalejado† del evangelio que los †œllamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente†. Aclara que no hay otro evangelio, y que el que predique algo distinto es anatema (Gal 1:6-9). Enseguida pasa a describir el evangelio que predicaba y la forma en que recibió la comisión para ello. Narra así:
) Su oposición anterior al cristianismo y su conversión (Gal 1:10-24).
) La forma en que resistió los intentos judaizantes en uno de sus viajes a Jerusalén en compañía de Tito (Gal 2:1-5).
) La decisión adoptada en Jerusalén de reconocer que Pablo y Bernabé irían a los gentiles, mientras que Jacobo, Cefas y Juan a la circuncisión (Gal 2:6-10).
) El incidente con Pedro en Antioquía, donde Pablo le resistió †œporque era de condenar† por su simulación al no juntarse con los gentiles después que llegaron †œalgunos de parte de Jacobo† (Gal 2:11-13).
) Un resumen de los argumentos que esgrimió frente a Pedro en esa ocasión, señalando que †œel hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo† y que él estaba †œcon Cristo … juntamente crucificado† y que lo que vivía ahora en la carne lo vivía †œen la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí† (Gal 2:14-21).
éndose entonces más directamente a sus lectores (†œOh gálatas insensatos†), les hace recordar que habían recibido el Espíritu por medio de la fe. Que habían comenzado por el Espíritu y ahora querían †œacabar por la carne† (Gal 3:1-5). El ejemplo de Abraham, el cual †œcreyó a Dios, y le fue contado por justicia† es una prueba que utiliza el apóstol. Basándose en su historia, aclara:
) Que la promesa es para los creyentes (†œlos que son de fe son hijos de Abraham† [Gal 3:6-9]), lo que incluye a los gentiles.
) Que †œlos que dependen de las obras de la ley están bajo maldición†, de la cual Cristo nos redimió †œhecho por nosotros maldición† (Gal 3:10-14).
) Que la promesa era para la simiente, en singular, de Abraham, †œla cual es Cristo†, en el cual están incluidos los creyentes (Gal 3:15-16).
la pregunta de †œ¿Para qué sirve la ley?†, responde que fue †œañadida a causa de las transgresiones†. Que fue una especie de †œayo, para llevarnos a Cristo†, pero que †œvenida la fe, ya no estamos bajo ayo† (Gal 3:19-29). El creyente es hijo de Dios y, por lo tanto, †œheredero de Dios por medio de Cristo† (Gal 4:1-7).
que los gálatas le hayan hecho caso a las doctrinas de los judaizantes y se pusieran a guardar †œlos días, los meses, los tiempos y los años† es, para el apóstol, un retroceso, volver †œde nuevo a los débiles y pobres rudimentos…† (Gal 4:8-11). Lo cual es extraño en ellos, puesto que Pablo reconoce que su conversión había sido sincera, habiéndole recibido a él †œcomo a un ángel de Dios†, aunque estaba enfermo (Gal 4:12-16).
con su asombro, les recuerda de nuevo la historia de Abraham, pero ahora mencionando a sus dos hijos, †œuno de la esclava, el otro de la libre†, para indicarles que representan a la Jerusalén terrenal, el primero, y a †œla Jerusalén de arriba†, el segundo; los que son nacidos †œsegún la carne† y †œsegún el Espíritu†, respectivamente. Los creyentes †œno somos hijos de la esclava, sino de la libre† (Gal 4:17-31).
lo tanto, debemos estar †œfirmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres† y no volver a estar †œotra vez sujetos al yugo de esclavitud†. El volver a los rudimentos equivale a desligarse de Cristo. Los verdaderos creyentes esperan †œpor la fe la esperanza de la justicia; porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor† (Gal 5:1-6).
condena resueltamente a aquellos que habían perturbado a los gálatas con las doctrinas judaizantes. Les reitera a los gálatas que se mantengan firmes en la libertad cristiana. Solamente que no debían usar esa libertad †œcomo ocasión para la carne†, sino servirse †œpor amor los unos a los otros†, cumpliendo así la ley, resumida en el mandamiento: †œAmarás a tu prójimo como a ti mismo†. Debían reconocer que †œel deseo de la carne es contra el Espíritu† y viceversa. Les habla de †œlas obras de la carne† y †œel fruto del Espíritu† (Gal 5:7-26).
, les exhorta a sobrellevar †œlos unos las cargas de los otros†, siendo pacientes entre sí, evitando la vanagloria. Deben hacer †œpartícipe de toda cosa buena† a los que los instruyen en la fe. No deben sembrar para la carne, sino para el Espíritu y no cansarse de hacer †œel bien a todos, mayormente a los de la familia de la fe†. Les aclara que aquellos que les recomendaban la circuncisión lo que querían era †œgloriarse en vuestra carne†, pero que él no se gloriaría sino sólo †œen la cruz de nuestro Señor Jesucristo…. Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación† (Gal 6:1-15).
despide deseando paz y misericordia para †œtodos los que anden conforme a esta regla† y pide que nadie le moleste más, porque él traía en su †œcuerpo las marcas del Señor Jesús† (Gal 6:16-18).
Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano