REFAIM

Refaim (heb. íŠmeq-Refâ’îm, «valle de los gigantes [fuertes]»). Valle amplio (Jos 15:8), tal vez el que corrí­a desde Jerusalén en dirección sudoeste hacia Quiriat-jearim y Bet-semes, ahora llamado Baqa. Estaba en el lí­mite entre Judá y Benjamí­n (15:8; 18:16). David derrotó 2 veces a los filisteos en este valle (2Sa 5: 18-25; 1Ch 14:9). Es posible que los refaí­tas* una vez vivieran allí­, de donde le vendrí­a el nombre. Mapa I, C-2.

Fuente: Diccionario Bíblico Evangélico

(Hombres altos, gigantes). Pequeño valle en Judá, cerca de Jerusalén, donde David venció en dos ocasiones a los filisteos (2Sa 5:18-25).

Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano

Pueblo o tribu de alta estatura. El origen de este nombre y su significado son inciertos. Probablemente se les llamó refaí­m por ser descendientes de un hombre llamado Rafah. La expresión ha·Ra·fáh (literalmente, †œlos Rafah†) de 2 Samuel 21:16 al parecer representa con el nombre del padre a toda la raza de gigantes.
Según parece, hubo un tiempo en que los refaí­m moraban al E. del mar Muerto. Los moabitas que los desposeyeron los llamaron emim (criaturas espantosas) y los ammonitas, zamzumim (posiblemente, de una raí­z que significa †œtener presente; tramar†). (Dt 2:10, 11, 19, 20.) Cuando el rey de Elam, Kedorlaomer, se dirigió al O. para luchar contra cinco reyes rebeldes cerca del mar Muerto, y tomó cautivo a Lot, derrotó a los refaí­m en Asterot-qarnaim. (Gé 14:1, 5.) De esto se desprende que en aquel tiempo los refaí­m estaban en Basán, al E. del Jordán. Poco después Dios dijo que darí­a a los descendientes de Abrahán la Tierra Prometida, que abarcaba parte del territorio donde viví­an los refaí­m. (Gé 15:18-20.)
Más de cuatrocientos años después, cuando Israel acababa de entrar en Canaán, †œla tierra de los refaí­m† todaví­a se identificaba con Basán. Allí­ los israelitas derrotaron a Og, el rey de Basán (Dt 3:3, 11, 13; Jos 12:4; 13:12), el último que †œquedaba del remanente de los refaí­m†. No se sabe a ciencia cierta si estas palabras significan que era el último rey de los refaí­m o que era el último de los refaí­m de aquella región, pues poco después aparecen los refaí­m al O. del Jordán.
En la Tierra Prometida los israelitas tuvieron problemas con los refaí­m, pues algunos seguí­an morando en los bosques de la región montañosa de Efraí­n. Los hijos de José tení­an miedo de echarlos. (Jos 17:14-18.) Mientras luchaban contra los filisteos, David y sus siervos derribaron a cuatro hombres que les habí­an †œnacido a los refaí­m en Gat†; uno de ellos era †œun hombre de tamaño extraordinario, cuyos dedos de las manos y de los pies estaban en cantidades de seis: veinticuatro†. La descripción de las armaduras indica que eran hombres de gran estatura. Uno de estos era †œLahmí­ el hermano de Goliat el guitita†. (1Cr 20:4-8.) Este Goliat, aquel a quien David mató, medí­a seis codos y un palmo (2,9 m.) de altura. (1Sa 17:4-7.) El relato de 2 Samuel 21:16-22 lee †œGoliat† en lugar de †œel hermano de Goliat†, como dice 1 Crónicas 20:5, lo que quizás indique que habí­a dos personas llamadas Goliat. (Véase GOLIAT.)
El término hebreo refa·´í­m se usa en la Biblia con otro sentido. A veces es claro que no aplica a un pueblo especí­fico, sino a los que están muertos. Algunos eruditos relacionan la palabra con una raí­z que significa †œdejar caer; relajar†, y concluyen que significa †œhundidos; impotentes†. En los textos en que tiene este sentido, la Traducción del Nuevo Mundo traduce dicho término por: †œlos que están impotentes en la muerte†, y muchas otras versiones lo traducen, entre otras maneras, †œdifuntos†, †œmuertos†, †œextintos†, †œfallecidos†, †œcosas inanimadas† y †œprivados de la vida†. (Job 26:5; Sl 88:10; Pr 2:18; 9:18; 21:16; Isa 14:9; 26:14, 19.)

Fuente: Diccionario de la Biblia