LETRAN.

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Es el nombre del palacio del patricio romano Plautio Laterano, confiscado por Nerón bajo acusación de conspiración. Sobre ese lugar se construyó un templo, cuando el Papa San Milciades (Melquiades) lo recibió el 303 como don de Fausta, esposa de Constantino y hermana de Majencio.

La basí­lica de San Juan de Letrán dedicada al «Divino Salvador» se mantuvo desde entonces viva en la Historia de la Iglesia. Durante diez siglos fue el palacio convertido en la residencia oficial de los Papas. La Iglesia aneja fue el centro religioso de Roma y madre de las iglesias de toda la humanidad. Las ceremonias pontificias y el cultivo del arte estuvieron vinculados a la Iglesia lateranense, celebrada incluso en la liturgia cristiana.

El último gran acontecimiento fue la firma de los Pactos de Letrán entre Mussolini y Pí­o XI, entre Italia y el Vaticano, en 1929, poniendo fin a la «cuestión romana».

En la Basí­lica se celebraron cuatro concilios ecuménicos (el primero en 1123, el segundo en 1139, el tercero en 1179, el cuarto en 1215) e innumerables sí­nodos y ceremonias. (Ver Concilio 10 a 13 y 18)

Pedro Chico González, Diccionario de Catequesis y Pedagogí­a Religiosa, Editorial Bruño, Lima, Perú 2006

Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa