[019]
Serpiente marina que la mitología, a la que suponía adornaba con siete cabeza y otros atributos especiales que la acreditaba como monstruo marino peligroso. La leyenda insistía en su afán de devorar a los que caían en sus artimañas. Sus cabezas renacían al ser cortadas. Su destrucción fue el segundo trabajo de Hércules. Quedó en el Oriente como emblema de peligro y de maldad infernal.
Pedro Chico González, Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa, Editorial Bruño, Lima, Perú 2006
Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagogía Religiosa