Comentario de Juan 3:3 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Respondió Jesús y le dijo: —De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios.

3:3 Respondió Jesús — A veces, al leer la respuesta de Jesús a las preguntas que se le hacían, nos preguntamos, ¿qué tiene que ver lo que El dice con lo que se le preguntó o dijo? Jesús conocía los corazones de todos (2:24, 25) y, por eso, sin hacer caso de lo que Nicodemo dijo, Jesús le enseñó lo que él debería saber.

— y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo (O , de arriba, LBLA, margen) — Para Nicodemo los judíos ya eran miembros del reino de Dios simplemente por haber nacido hijos de Abraham (Mat 3:9).

— no puede ver el reino de Dios. — ¿Quería Nicodemo saber más acerca del reino de Dios? Para todos los judíos este tema era importante. De una vez, pues, Cristo le habló de ese tema. En esos días Juan el bautista y Jesús predicaban acerca del reino: «Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado» (Mat 3:2; Mat 4:17). La palabra ver se explica en el ver. 5 (significa entrar en). Desde luego, nacer de nuevo significa la conversión.

Fuente: Comentario al Nuevo Testamento por Partain

De cierto, de cierto te digo. Jua 1:51; Mat 5:18; 2Co 1:19, 2Co 1:20; Apo 3:14.

el que no naciere de nuevo. Jua 3:5, Jua 3:6; Jua 1:13; Gál 6:15; Efe 2:1; Tit 3:5; Stg 1:17-18; Stg 3:17; 1Pe 1:3, 1Pe 1:23-25; 1Jn 2:29; 1Jn 3:9; 1Jn 5:1, 1Jn 5:18.

no puede ver el reino de Dios. Jua 3:5; Jua 1:5; Jua 12:40; Deu 29:4; Jer 5:21; Mat 13:11-16; Mat 16:17; 2Co 4:4.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

naciere de nuevo: La palabra griega traducida «de nuevo» puede significar o «de arriba» u «otra vez». El nuevo nacimiento o regeneración (Tit 3:5) es el hecho por el cual Dios imparte vida espiritual al que confía en Cristo. Sin este nacimiento espiritual, la persona no puede percibir las cosas espirituales (1Co 2:10, 1Co 2:13-16), tampoco puede entrar en el reino de Dios (v. Jua 3:5).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

NACER DE NUEVO. Véase el ARTÍCULO LA REGENERACIÓN, P. 1455. [Jua 3:3], en el que se expone la doctrina bíblica de la regeneración (nacer de nuevo).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

ARTÍCULO

La regeneración

Jua 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

En Jua 3:1-8, Jesús trata de la regeneración (Tit 3:5), o el nacimiento espiritual, una de las doctrinas fundamentales de la fe cristiana. Sin el nuevo nacimiento no se puede ver el reino de Dios, es decir, recibir la vida eterna y la salvación por medio de Jesucristo. Los siguientes son factores importantes con respecto al nuevo nacimiento.

(1) La regeneración es una nueva creación y transformación de la persona (Rom 12:2; Efe 4:23-24) por Dios el Espíritu Santo (Jua 3:6; Tit 3:5; véase el ARTÍCULO LA REGENERACIÓN DE LOS DISCÍPULOS, P. 1491. [Jua 20:22]). Mediante ese proceso se le imparte al corazón del creyente la vida eterna de Dios (Jua 3:16; 2Pe 1:4; 1Jn 5:11), que lo convierte en hijo de Dios (Jua 1:12; Rom 8:16-17; Gál 3:26) y nueva criatura (2Co 5:17; Col 3:9-10). Ya no se conforma a este mundo (Rom 12:2) sino que ahora está vestido del nuevo hombre, «creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad» (Efe 4:24).

(2) La regeneración es necesaria porque separadas de Cristo todas las personas, en su naturaleza humana, son pecadoras e incapaces de obedecer y agradar a Dios (Sal 51:5; Jer 17:9; Rom 8:7-8; 1Co 2:14; Efe 2:3).

(3) La regeneración se produce en los que se arrepienten del pecado, se vuelven a Dios (Mat 3:2) y ponen su fe en Jesucristo como Señor y Salvador (véase Jua 1:12, nota).

(4) La regeneración es la transición de la vida antigua de pecado a la nueva vida de obediencia a Jesucristo (2Co 5:17; Gál 6:15; Efe 4:23-24; Col 3:10). Los que de veras han nacido de nuevo son librados de la esclavitud del pecado (véanse Jua 8:36, nota; Rom 6:14-23) y reciben el deseo y la disposición espirituales para obedecer a Dios y seguir la dirección del Espíritu (Rom 8:13-14). Llevan una vida recta (1Jn 2:29), aman a los demás creyentes (1Jn 4:7), evitan la vida de pecado (1Jn 3:9; 1Jn 5:18) y no aman al mundo (1Jn 2:15-16).

(5) Los que nacen de Dios no practican el pecado (véase 1Jn 3:9, nota). Dejarán de ser nacidos de nuevo si no mantienen el deseo sincero y el esfuerzo victorioso por agradar a Dios y evitar el mal (1Jn 1:5-7). Eso se logra sólo mediante la gracia que Cristo da a los creyentes (1Jn 2:3-11; 1Jn 2:15-17; 1Jn 2:24-29; 1Jn 3:6-24; 1Jn 4:7-8; 1Jn 4:20; 1Jn 5:1), la relación continua con Cristo (véase Jua 15:4, nota) y la dependencia del Espíritu Santo (Rom 8:2-14).

(6) Los que viven en inmoralidad y siguen los caminos del mundo, no importa lo que expresen con la boca, demuestran que todavía son hijos degenerados de Satanás (1Jn 3:6-10).

(7) Así como se puede nacer del Espíritu al recibir la vida de Dios, también se puede extinguir esa vida con las elecciones impías y la vida perversa, y por eso morir espiritualmente. Las Escrituras afirman: «Si vivís conforme a la carne, moriréis» (Rom 8:13). De modo que el pecado y el no seguir al Espíritu Santo extinguen la vida de Dios en el alma del creyente y causan la muerte espiritual y la exclusión del reino de Dios (cf. Mat 12:31-32; 1Co 6:9-10; Gál 5:19-21; Heb 6:4-6; 1Jn 5:16).

(8) No se puede poner al mismo nivel el nuevo nacimiento y el nacimiento físico, porque la relación de Dios con el creyente es un asunto del espíritu y no de la naturaleza humana (Jua 3:6). Por lo tanto, aunque nunca se puede anular el vínculo físico entre padre e hijo, la relación de padre a hijo que Dios desea con sus hijos es voluntaria y disoluble durante su tiempo de prueba en la tierra (véase Rom 8:13, nota). Esa relación permanece condicionada a la fe en Cristo durante la existencia terrenal, una fe que se demuestra llevando una vida de obediencia y amor sinceros (Rom 8:12-14; 2Ti 2:12).

Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena

naciere de nuevo. La frase literal significa «nacido de lo alto». Jesús respondió una pregunta que Nicodemo ni siquiera hizo. Él leyó su corazón y fue directo al meollo del problema, a saber, su necesidad de transformación o regeneración espiritual que solo puede producir el Espíritu Santo. El nuevo nacimiento es un acto de Dios por el cual vida eterna es impartida al creyente (2Co 5:17; Tit 3:5; 1Pe 1:3; 1Jn 2:29; 1Jn 3:9; 1Jn 4:7; 1Jn 5:1; 1Jn 5:4; 1Jn 5:18). Según Jua 1:12-13 «nacer de nuevo» también corresponde a la idea de «ser hechos hijos de Dios» mediante la confianza en el nombre del Verbo encarnado. no puede ver el reino de Dios. En contexto, esta es ante todo una referencia a la participación en el reino milenario al final de los tiempos, algo que los fariseos y otros judíos anticipaban con fervor. Puesto que los fariseos creían en lo sobrenatural, resulta comprensible que esperaran con mucho anhelo la venida de la resurrección profetizada de los santos y la institución del reino mesiánico (Isa 11:1-16; Dan 12:2). Su problema era que estaban convencidos de que el simple hecho de poseer cierto linaje físico y guardar una serie de mandamientos religiosos externos, los calificaba para tener entrada al reino sin la transformación espiritual que necesitaban y que Jesús tanto les recalcó (cp. Jua 8:33-39; Gál 6:15). La venida del reino al final de los tiempos puede describirse como la «regeneración» del mundo creado (Mat 19:28), pero la regeneración del individuo se requiere antes del fin del mundo para que sea posible la entrada al reino del Mesías.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

3:3 Respondió Jesús — A veces, al leer la respuesta de Jesús a las preguntas que se le hacían, nos preguntamos, ¿qué tiene que ver lo que El dice con lo que se le preguntó o dijo? Jesús conocía los corazones de todos (2:24, 25) y, por eso, sin hacer caso de lo que Nicodemo dijo, Jesús le enseñó lo que él debería saber.
— y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo (O , de arriba, LBLA, margen) — Para Nicodemo los judíos ya eran miembros del reino de Dios simplemente por haber nacido hijos de Abraham (Mat 3:9).
— no puede ver el reino de Dios. — ¿Quería Nicodemo saber más acerca del reino de Dios? Para todos los judíos este tema era importante. De una vez, pues, Cristo le habló de ese tema. En esos días Juan el bautista y Jesús predicaban acerca del reino: «Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado» (Mat 3:2; Mat 4:17). La palabra ver se explica en el ver. 5 (significa entrar en). Desde luego, nacer de nuevo significa la conversión.

Fuente: Notas Reeves-Partain

La traducción tiene sus dificultades por la simple razón de que el adverbio “de arriba” o «de lo alto» (LPD, BA) puede significar en griego varias cosas: (1) “de arriba”, “de lo alto”, (2) “desde el principio”, (3) «de nuevo» (como traducen las RV60, RV95, TLA, BJ y otras). La BL usa el sentido “de nuevo” junto con “de arriba”. La idea que se expresa es el ser engendrado por la fe como una acción soberana de Dios, “se es nacido de Dios” o “se es nacido del cielo”. Así pues, “arriba” designa el mundo celestial, el ámbito divino por cuyos poderes las personas son renovadas.

En este versículo también se puede modificar la oración condicional con doble negación como en Jua 3:2 : «Sólo el que nace de nuevo podrá alcanzar el reino de Dios» (BI). El verbo “ver” en esta perícopa tiene el sentido de “experimentar” la acción de Dios en la salvación de la persona. En algunos idiomas se hace difícil traducir las acciones de “ver” o “experimentar” el reino de Dios. Sería mejor decir: “tener su participación en el reino de Dios” o “tener un nuevo comienzo en la vida”, como su expresión paralela del v. Jua 3:5 : entrar en el reino de Dios.

“Reino de Dios” es una expresión frecuente en los evangelios sinópticos. En Juan aparece sólo tres veces (dos en este capítulo, vv. Jua 3:3 y Jua 3:5 y una en Jua 18:36). Juan prefiere usar la expresión “vida” con el sentido de la vida eterna o permanente. Tiene el sentido de la presencia soberana de Dios en la vida de las personas, el ámbito del gobierno de Dios, y no como referencia a un territorio específico de una monarquía. Se entiende mejor como el reinado o gobierno de Dios. Habría que traducir tratando de expresar la idea de “experimentar el gobierno de Dios”, “tener a Dios como el único soberano” o “gozar el gobierno de Dios”.

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

— de nuevo: El término griego así traducido significa también: de lo alto (ver Jua 3:31). Ambos sentidos son posibles en el presente pasaje, aunque el contexto (ver Jua 3:4) favorece el adoptado. Ver Tit 3:5; 1Pe 1:23.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Ver Jua 3:5.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

NOTAS

(1) “Nazca de nuevo.” Lit.: “sea generado (engendrado) desde arriba”. Gr.: guen·ne·théi á·no·then.

REFERENCIAS CRUZADAS

h 117 Hch 2:28

i 118 Jua 1:13; 2Co 5:17; Gál 6:15; 1Pe 1:3; 1Pe 1:23; 1Jn 3:9

j 119 1Co 15:50

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

En verdad, en verdad. Véase coment. en 1:51.

nace de nuevo. La frase se puede traducir también « nace de arriba,» lo que indica que Dios realiza el nacimiento espiritual. El nacimiento espiritual también se describe en 2 Co 5:17; Tit 3:5; 1 P 1:23.

no puede ver. Esta respuesta a lo que Nicodemo había dicho a Jesús (vers. 2) debe haberle inquietado, pues como fariseo él tendría confianza en su participación en el futuro reino mesiánico. Pero la persona no regenerada, quien no ha nacido de nuevo, no puede comprender el reino de los cielos, mucho menos entrar en él (vers. 5).

el reino de Dios. Es decir, el reino prometido de Dios que se inauguraría con la llegada del Mesías.

Fuente: La Biblia de las Américas

3 super (1) O, nace de arriba. Así también en el v. 7 Nacer de nuevo es nacer de arriba, de los cielos, o sea nacer de Dios, quien está en el cielo.

3 super (2) En las cosas espirituales, ver es entrar (v. 5).

3 super (3) El reino de Dios es el reinado de Dios. Es una esfera divina en la cual se entra, un ámbito que requiere la vida divina. Sólo la vida divina puede hacer reales las cosas divinas. Por lo tanto, para ver el reino de Dios, o entrar en él, es necesario ser regenerado con la vida divina.

Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versión Recobro

naciere de nuevo. Lit.,»de arriba» (como en Jua 3:31; Jua 19:11), aunque el vocablo significa también «de nuevo» (Gál 4:9). Ambas ideas (inmersas en el Evangelio de Juan) se combinan en la traducción «nacer de nuevo». El nuevo nacimiento, o regeneración (Tit 3:5) es el acto por el cual Dios da vida eterna a quien cree en Cristo. Como resultado, el creyente viene a ser miembro de la familia de Dios (1Pe 1:23) con una nueva capacidad y un deseo de agradar a su Padre celestial (2Co 5:17).

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

de nuevo… Otra posible traducción: de lo alto.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

TGr182 Si suponemos que Jesús conversó con Nicodemo en griego, nos enfrentamos con la verdad de que la conversión no es sólo un nuevo nacimiento (nacer otra vez), sino también un nacimiento que viene de Dios (nacer de arriba); es decir, el doble significado de ἄνωθεν. A pesar de la renuencia general a creer que Jesús hablaría a un rabino en griego, debe recordarse que esto ocurrió probablemente en Galilea, y no en Jerusalén (comp. el v. 22); y Nicodemo, cuyo nombre es totalmente griego, pudo haber sido un rabino de una clase muy liberal, probablemente un helenista, como Esteban.

Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego

O, de arriba

Fuente: La Biblia de las Américas

O de lo alto g v. 7.

Fuente: La Biblia Textual III Edición

* O “nacido desde arriba”.

Fuente: Versión Biblia Libre del NuevoTestamento