Comentario de Job 8:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Entonces intervino Bildad el sujita y dijo:

Bildad suhita. Job 2:11.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Bildad muestra como Dios obra, Job 8:1-7.

Apela a los antiguos para probar la segura destrucción de los hipócritas, Job 8:8-19.

Defiende a Dios, Job 8:20-22.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

Bildad tergiversa las palabras de Job de Job 6:26. Job ha admitido que ha reaccionado de forma exagerada ante palabras que pertenecen al viento. Si se parafrasea la respuesta sarcástica de Bildad quedaría: «¡Sí, tienes razón Job! Todas tus palabras son como un viento impetuoso y ¡tú estás lleno de aire caliente!»

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

8. Discurso de Bildad.
E l segundo interlocutor, Bildad, de Suaj, abunda en las mismas ideas tradicionales de Elifaz: Dios obra siempre con justicia; por tanto, las calamidades vienen por algún pecado. En primer lugar, en el caso presente, Dios castigó los pecados de los voluptuosos hijos de Job. Los impíos no pueden prosperar. Al contrario, si Job se vuelve a Dios y concilla su amistad, volverá a nadar en la prosperidad en proporciones superiores a la anterior pérdida. El razonamiento, pues, de Bildad apenas da un nuevo enfoque del problema; es todo lo que da de sí la sabiduría antigua sobre el problema, como él mismo declara. El lenguaje de este amigo de Job es más vehemente que el del anterior y tiene menos consideración con el dolorido Job. Las palabras desorbitadas de éste le han impulsado a hablar con demasiada crueldad.

Dios es siempre justo (1-7).
1 Tomó la palabra Bildad, suhita, diciendo: 2 ¿Hasta cuándo vas a hablar así y serán las palabras de tu boca cual viento impetuoso? 3 ¿Acaso tuerce Dios el derecho? ¿Puede el Omnipotente pervertir la justicia? 4 Si pecaron tus hijos contra El, ya han pagado por sus faltas. 5 Pero tú, si recurres a Dios e imploras al Omnipotente, 6 si fueres puro y recto 2, desde ahora velará sobre ti, y restaurará la morada de tu justicia, 7 y la anterior fortuna resultará pequeña, pues grande ha de ser tu futuro.

Los desahogos de Job son intolerables, fruto de su vehemencia, y, por tanto, debe ser más comedido, ya que está poniendo en entredicho la justicia del mismo Dios. ¿Puede Dios torcer el derecho, El que es la rectitud misma? El patriarca Abraham, al pedir perdón por los sodomitas en razón de los justos que había en la ciudad maldita, arguye de este modo: “El Juez de la tierra toda, ¿no va a hacer justicia?”3 Es justamente la base de la argumentación de Bildad: el Omnipotente no puede pervertir la justicia (v.3). Una de las ideas más básicas en la teología del A.T. es que Dios gobierna el mundo no como una fuerza ciega, sino conforme a los módulos de justicia y misericordia 4. No puede sobreponerse a estas sus exigencias connaturales con su esencia misma de Dios santo.
Despiadadamente, Bildad le declara a Job que sus hijos han muerto por sus pecados, pero que a Job le resta volverse suplicante a Dios para que le releve de la angustiosa situación actual. La bendición de Dios recaerá sobre él en tal forma, que llegará a ser más próspero que antes. Volverá Dios a velar sobre él, haciendo objeto de una especial providencia protectora, de modo que sea compensado de sus anteriores infortunios, que es justamente lo que ha de ocurrir al cerrarse el drama del libro de Job.

Los impíos no pueden prosperar de modo definitivo (8-19).
8 Pregunta, si no, a las generaciones precedentes, atiende a la experiencia de los padres. 9 Nosotros somos de ayer y no sabemos nada, porque son una sombra nuestros días sobre la tierra. 10 ¿No te enseñarán ellos, no te hablarán y de su corazón sacarán palabras? 11 ¿Puede crecer el papiro fuera de las lagunas? ¿Puede el junco prosperar donde no hay agua? 12Verde aún, sin que nadie le corte, se seca antes que cualquier otra hierba. 13 Tal es la suerte de los que se olvidan de Dios, y la esperanza del impío se desvanecerá. 14 Su confianza no es más que un hilo 5, y tela de araña su seguridad. 15 Se apoya sobre una casa que no se sostiene, se agarra a ella, sin que tenga consistencia. 16 Por lleno de jugo que estuviere a la faz del sol, extendiendo sus retoños en el huerto, 17 y sus raíces entrelazadas sobre un montón de piedras, viviendo en una casa de piedra, 18 en cuanto se le arranca de su sitio, éste le renegará: “¡Nunca te vi!” 19 Helo aquí podrido sobre el camino, mientras otros brotan en su lugar 6.

Bildad habla al exponer su tesis, no tanto por propia experiencia cuanto haciéndose eco de una probada tradición; las generaciones precedentes, con sus ricas experiencias de la vida, son las maestras de las nuevas que surgen en la sociedad. Por ello invita a Job a que se documente en el sentir del pasado, que siempre ha dicho que las calamidades proceden de las transgresiones contra la ley divina. Como la vida del hombre es efímera – somos de ayer -, la experiencia de la generación presente no basta para gobernarse en la vida, y por ello debe interrogar a las pasadas (v.9).
Conforme a la ciencia de los antiguos, expresada en frases proverbiales, nadie puede vivir fuera de su ambiente, como el papiro no puede crecer fuera de la laguna. Le es tan necesaria el agua, que, aunque aparezca jugosa y verde, es el que menos resiste a los ardores del sol (v.12). Es el caso de los impíos, que pretenden prosperar en la vida sin recibir la protección benéfica de Dios (v.1s). En realidad, todo su éxito actual pende de un hilo, y es tan tenue y frágil como la tela de araña. No hay consistencia en la casa que tiene edificada (v.15).
El impío que prospera fuera de la ley de Dios es como una planta que toma fuerza y echa raíces hasta entre las piedras; pero si se la arranca violentamente, no la reconoce ni el lugar donde estuvo: ¡nunca te vi! (v.18). Abandonada en el camino, se pudre, mientras otras retoñan en su lugar. Tal es la suerte del impío.

Conclusión: Dios protege al justo y castiga al impío (20-22).
20 Así, pues, Dios no rechaza al íntegro ni toma de la mano a los malvados. 21 Aún llenará tu boca de sonrisas y de júbilo tus labios. 22 Cubriránse de confusión tus enemigos, y no subsistirá la tienda de los malos.

De todo lo dicho se desprende que Dios gobierna con sentido de equidad a los hombres, protegiendo al justo y abandonando al malvado. Esto se puede colegir de la experiencia de la vida, como declaran las antiguas generaciones. Para Job, pues, hay esperanza de rehabilitación, ya que podrá aún enfrentarse con un sonriente porvenir. La amargura actual es pasajera, si sabe acatar los designios del Omnipotente y se vuelve a El con espíritu suplicante y compungido. Es la misma tesis de Elifaz. No hay más salvador que el mismo Dios, que le ha castigado. Si logra captar de nuevo la benevolencia del que todo lo puede, será de nuevo honrado ante la sociedad, mientras sus enemigos, que ahora le consideran como maldito de Dios, serán llenos de confusión.

1 Lit. el TM: “Los ha entregado a la mano de su transgresión.” – 2 Esto es considerado como glosa, porque recarga el ritmo. – 3 Gen 18:25. – 4 Véase P. Van Imschoot, Théologie de Γ Anden Testament I (Tournai 1954) P-65-7I- – 5 Así según la Bib. de Jér. – 6 Así siguiendo la corrección de Dhorme y la versión de la Bib. de Jér.

Fuente: Biblia Comentada

Toda esta sección es poesía, un dramático poema de discursos que intentan comprender el sufrimiento de Job.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Comienza el primer ciclo de discursos de Job y de sus tres amigos. Job fue el primero en romper el silencio de toda una semana con un lamento (Job 3:1-26).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Esta sección cubre los ciclos de discursos entre Job y sus bienintencionados amigos, incluyendo Eliú (caps. Job 32:1-22; Job 33:1-33; Job 34:1-37; Job 35:1-16; Job 36:1-33; Job 37:1-24).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

El segundo amigo acusador, Bildad, ofreció su sabiduría a Job. Bildad, también absolutamente seguro de que Job había pecado y de que debía arrepentirse, fue implacable con sus acusaciones contra el siervo de Dios. Vea Job 18:1-21 y Job 25:1-6 para los otros discursos de Bildad.

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

— Bildad de Súaj respondió así: El discurso de Bildad se centra en dos puntos: el Señor castiga sin paliativos la injusticia humana; la única salida para el que así ha obrado es arrepentirse.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Primer discurso de Bildad: “Si eres inocente no morirás.”

Bildad, como los demás amigos, cree que el sufrimiento es castigo y que la muerte de los hijos de Job es prueba del pecado de ellos. Elifaz dio por hecho que Job era esencialmente un hombre justo, aunque temporariamente castigado por Dios debido a alguna falta como las que los mortales no pueden evitar. Pero Bildad tiene menos confianza en la justicia de Job. Todo su aliento a Job depende de la condición si fueras limpio y recto (6). Bildad no se muestra hostil hacia Job, pero le recomienda que examine su conciencia; porque es únicamente por medio de su inocencia que Job podrá ser librado de sus calamidades.

La mayor parte del discurso de Bildad (8-19) desarrolla el tema de que no hay efecto sin causa; la muerte de los impíos ilustra el tema. El discurso concluye con una nota comparativamente alegre (20-23), y su mensaje a Job es: “Si eres inocente no morirás.”

Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno

8.1ss Bildad estaba molesto porque Job seguía afirmando que era inocente mientras objetaba la justicia de Dios. La base del argumento de Bildad (la justicia de Dios) era correcta, pero su idea de la justicia de Dios no lo era. El argumento de Bildad era así: Dios no puede ser injusto, y El no castigaría a un hombre justo. Por lo tanto, Job debe ser injusto. Bildad sintió que no había ninguna excepción a su teoría. Bildad, al igual que Elifaz, creía equivocadamente que las personas sufrían sólo como resultado de sus pecados. Bildad fue aun menos compasivo y sensible, al decir que los hijos de Job murieron a causa de sus maldades. (Para más información acerca de Bildad, véase el cuadro del capítulo 28.)8.14, 15 Bildad se equivocó al suponer que para su seguridad, Job estaba confiando en otra cosa y no en Dios, así que declaró que tal soporte se derrumbaría («su confianza es tela de araña»). Una de las necesidades básicas del hombre es la seguridad, y la gente hará casi cualquier cosa para sentirse segura. En última instancia, sin embargo, nuestro dinero, posesiones, conocimiento y relaciones fracasarán o se desvanecerán. Sólo Dios puede dar una seguridad perdurable. ¿En qué ha confiado usted para su seguridad? ¿Cuán duradero es eso? Si usted tiene un cimiento seguro en Dios, entonces sus sentimientos de inseguridad no pueden minarlo.

Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir

REFERENCIAS CRUZADAS

a 197 Gén 25:2; 1Cr 1:32; Job 42:9

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

Bildad. Menos sensible que Elifaz, sugiere que los hijos de Job murieron debido a sus pecados (v. Job 8:4). Su diagnóstico del problema de Job es básicamente el mismo expuesto por Elifaz, I.e., Job sufría por su pecado (vv. Job 8:5-7).

suhita. Un descendiente de Súa, hijo de Abraham y Cetura (Gén 25:2); un árabe.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

[15] Después de comparar al impío con un árido junco, se equipara al hombre justo con un árbol siempre verde.

Fuente: Notas Torres Amat