Y les dijo: —He aquí, señores míos, venid, por favor, a la casa de vuestro siervo; pasad la noche y lavaos vuestros pies. Por la mañana os levantaréis temprano y seguiréis vuestro camino. Pero ellos respondieron: —No, sino que pasaremos la noche en la calle.
que vengáis a casa. Heb 13:2.
y lavaréis vuestros pies. Gén 18:4.
No, que en la calle nos quedaremos. Jue 19:17-21; Luc 24:28, Luc 24:29; Hch 16:15.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
mis señores, es un saludo de respeto por ser visitantes especiales.
os hospedéis: La generosa oferta de hospitalidad de Lot puede haber sido motivada por amabilidad a ellos, desencadenada por un sentimiento del peligro que la ciudad podría correr en sus manos.
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo. La invitación de Lot a los dos ángeles (vv. Gén 19:1-3) a que aceptasen su hospitalidad fue con toda probabilidad no fue solamente un acto de cortesía, sino un esfuerzo por protegerlos de la conocida perversidad de los sodomitas (cp. v. Gén 19:8, «pues que»).
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
REFERENCIAS CRUZADAS
c 717 Gén 18:4; Job 31:32; Jua 13:12
d 718 Jue 19:9; 1Sa 29:10
e 719 Jue 19:15
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
Lit., os desviéis hacia