Comentario de Juan 1:16 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia

Porque de su plenitud todos nosotros recibimos, y gracia sobre gracia.

de su plenitud. Jua 3:34; Jua 15:1-5; Mat 3:11, Mat 3:14; Luc 21:15; Hch 3:12-16; Rom 8:9; 1Co 1:4, 1Co 1:5; Efe 4:7-12; Col 1:19; Col 2:3, Col 2:9, Col 2:10; 1Pe 1:11.

y gracia sobre gracia. Zac 4:7; Mat 13:12; Rom 5:2, Rom 5:17, Rom 5:20; Efe 1:6-8; Efe 2:5-10; Efe 4:7; 1Pe 1:2.

Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico

La mayoría de las personas toman las palabras del versículo Jua 1:15 como si fueran de Juan el Bautista. Probablemente, las palabras de los versículos Jua 1:16-18 son de Juan el autor de este Evangelio, aunque también pueden ser de Juan el Bautista.

gracia sobre gracia significa gracia apilada sobre gracia. Los antecedentes de este término doble, así como su uso en el versículo Jua 1:17, se encuentran en Éxo 32:1-35; Éxo 33:1-23; Éxo 34:1-35. Moisés y el pueblo recibieron gracia, pero estaban en una tremenda necesidad de más gracia (Éxo 33:13).

Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe

gracia sobre gracia. Esta expresión recalca la sobreabundancia de gracia que ha sido extendida por Dios a la humanidad, en especial a los creyentes (Efe 1:5-8; Efe 2:7).

Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

Antes era Juan Bautista quien se expresaba, ahora es la comunidad de creyentes. Se retoma la idea ya iniciada en v. Jua 1:14. El “porque” causal que inicia este versículo y explica la anterior afirmación se puede traducir: “debido a que”, “puesto que”.

Gracia sobre gracia es difícil de traducir. La bendición o gracia que reciben los creyentes se sitúa en relación con otra gracia. La preposición se entiende “en lugar de”, “sobre”. Algunos críticos la entienden como una acumulación en vez de sustitución: “bendición más bendición” o “gracia que abunda en más gracia”. Las traducciones la expresan en este mismo sentido: «hemos recibido muchas bendiciones» (TLA), «hemos recibido gracia en abundancia» (BA), «hemos recibido bendición tras bendición» (BI), «en una sucesión de gracias sin número» (BL). La idea que hay que expresar de forma sencilla es que la gracia sigue fluyendo sin interrupción, sin escasez, sin limitaciones, sin tacañería, en otras palabras, en abundancia. En algunos idiomas se puede expresar la idea de que Dios nos bendice una y otra vez, teniendo en cuenta que la gracia del antiguo pacto ya ha pasado, y que en Jesús la gracia es sobreabundante: “Hemos recibido sus bondades y aún mucho más”.

El término “plenitud” aparece solo aquí en este evangelio y es usado en el sentido de abundancia, llenura en Cristo, quizás como respuesta a los cristianos gnósticos (cf. Efe 4:13 y Col 1:19) y continúa la idea de “llenura” del v. Jua 1:14.

Fuente: Comentario para Exégesis y Traducción

— bendición tras bendición: Lit. gracia sobre gracia. Otra posible traducción: un amor (lealtad) como corresponde a su amor (lealtad), que tendría el sentido del dicho castellano: “a tal señor, tal honor”. Y aun otra: una bendición (la de la nueva alianza) en lugar de otra bendición (la de la antigua alianza).

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

Col 2:9-10.

Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana

REFERENCIAS CRUZADAS

e 31 Col 1:19; Col 2:3; Col 2:9

f 32 Efe 1:6

Fuente: Traducción del Nuevo Mundo

plenitud. Aquí Juan da otra razón de la superioridad de Cristo: todos se benefician de sus infinitos recursos; es decir, El es la fuente de todas las bendiciones.

gracia sobre gracia. El escritor enfatiza el derramamiento abundante de las bendiciones divinas sobre los creyentes (v. coment. en el vers. 14)

Fuente: La Biblia de las Américas

16 super (1)Lit, a partir de.

Fuente: Comentario Del Nuevo Testamento Versión Recobro

gracia sobre gracia. I.e., apilada sobre gracia en las experiencias de la vida cristiana.

Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie

193 (v) La persecución de los discípulos (16,l-4a). Mientras que 14,29 interpretaba las palabras de Jesús como una confirmación de la fe de los discípulos en el contexto de la cru­cifixión, 16,1 apunta la posibilidad de que al­gunos de ellos «se escandalicen». El mismo vb. había aparecido en 6,61 para referirse a los «discípulos» que abandonan a Jesús tras el discurso del pan de vida. Estos versículos van dirigidos a prevenir a la comunidad del peli­gro de negación de la fe que entraña una per­secución violenta. Recuerdan a la comunidad que los que persiguen a los cristianos no co­nocen a Dios (ni a Jesús), aunque quizás justi­fiquen su persecución mediante argumentos religiosos (tal fue el caso en las acusaciones de blasfemia e impiedad dirigidas contra Jesús; cf. 5,37b; 7,28; 8,27.55). Algunos intérpretes consideran que el v. 2 se refiere a la misma ex­pulsión de la sinagoga descrita en la primera parte del evangelio. Otros sugieren que podría referirse a la persecución llevada a cabo por los judíos en Asia Menor (cf. Ap 2,3.9; 3,9, y más adelante MartPol 13,1), que pudo haber sido la segunda persecución experimentada por la comunidad joánica. En cualquier caso, Jn 15,18-16,4a nos advierte que los enfrenta­mientos con el mundo falto de fe serán una constante en la vida cristiana.
194 (d) La consolación de los discípulos (16,4b-33). Este discurso está íntimamente re­lacionado con el primer discurso de despedida, y le añade el tema de la condena del mun­do hostil presente en 15,18-27. Los w. 16-24 establecen un contraste entre el dolor y la aflicción de los discípulos y el gozo «del mun­do». Aquí no se anuncia simplemente para «dentro de poco» el reencuentro con Jesús (co­mo ocurría en 14,19), sino que el tiempo de es­pera se articula en dos períodos (ambos intro­ducidos por «dentro de poco»): durante el primero («dentro de poco»), los discípulos se sentirán tristes y serán perseguidos; después («dentro de poco»), verán de nuevo a Jesús y se alegrarán (w. 16-17). Este doble lenguaje es más cercano a la comprensión de la parusía propia de los primeros cristianos. Este dis­curso parece haber sido compuesto en un con­texto independiente del que presenta en el evangelio. Jn 16,5b contradice el debate sobre «adonde» se dirige Jesús reflejado en 13,36-14,6. Mientras que la conclusión del primer discurso iba dirigida a fortalecer la fe de los discípulos, 16,29-32 les advierte contra la falsa confianza. Las afirmaciones sobre el Paráclito del primer discurso hacen referencia en su to­talidad a su acción en el seno de la comuni­dad. Aquí, la primera afirmación recupera la significación jurídica del término y presenta al Paráclito como continuador del proceso ini­ciado por Jesús contra el mundo (E. Bammel, «Jesús und der Paraklet in Johannes 16», Christ and Spirit in the New Testament [Fest. C. F. D. Moule, ed. B. Lindars et al., Cambridge 1973] 199-217; D. A. Carson, JBL 98 [1979] 547-66). Este discurso sirve de consuelo en momentos de aflicción, pero puede servir también para compensar el peligro de aislamiento sectario situando el sufrimiento de la comunidad en el contexto de la misión que Jesús les ha enco­mendado: dar testimonio ante el mundo (J. Painter, NTS 27 [1980-81] 535-43).
195 (i) El Paráclito condenará al mundo (16,4b-l 1). 4b-6. La introducción a esta sec­ción recupera algunas de las expresiones pro­pias de los discursos anteriores: (a) la referen­cia a Jesús tauta lalein, «diciendo todo esto» (14,25; 15,11; 16,l-4a), se convierte en «no os dije nada de esto» (tauta eipon) en 16,4b com­binando tauta lalein con el término eipon que aparece en 16,4a; (b) se insiste en el contraste entre Jesús que estaba «con vosotros» y Jesús que está a punto de partir (cf. 14,27c-28.30; 16;4b-5; (c) ex arches, «desde el principio», en el v. 4b refleja el ap’ arches de 15,27. Las pala­bras de Jesús como causa de aflicción para los discípulos, «al anunciaros estas cosas, la tris­teza se ha apoderado de vosotros» (v. 6), se contraponen a 15,11, «os he dicho todo esto para que participéis en mi gozo, y vuestro go­zo sea completo». 7. 05 conviene: Jesús insiste en que los discípulos deben alegrarse de su partida (cf. 14,27b-28); la expresión «os con­viene» hace referencia al cumplimiento del plan de Dios (cf. 11,50). si no me voy, el Pará­clito no vendrá a vosotros: La venida del Pará­clito se asocia al don del Espíritu que será po­sible únicamente tras la glorificación de Jesús (anunciada en 7,39; cumplida en 20,17.22). 8-11. La función atribuida al Paráclito en este pasaje es la de dar testimonio en el juicio con­tra el mundo. La expresión elenchein peri pue­de significar: (a) «sacar a la luz», «exponer»; (b) «condenar». Aunque «Paráclito» normal­mente se traduce por «abogado» o «defensor», la tradición joánica ha convertido al defensor de Israel, Moisés, en el acusador de Israel. La expresión «Espíritu de Verdad» que la comu­nidad joánica asocia al Paráclito puede refe­rirse tanto a un guía angélico para los justos como a una operación de la consciencia que condena a los pecadores. Jn 3,20 hace notar que las malas obras impiden a los que las cometen acercarse a la luz, por miedo a ser con­denados (elenchein). En 8,46 Jesús usó la mis­ma palabra al retar a su audiencia a que lo condenasen por haber pecado. Jn 12,31 anun­cia que la hora de la crucifixión será la hora del juicio para «el príncipe de este mundo». Con la llegada del Paráclito, el juicio iniciado por Jesús contra el mundo se resolverá a favor de Jesús. El «pecado» por el que se condenará al mundo será la «falta de fe» reflejada a lo lar­go del evangelio (p.ej., 3,19.36; 8,21-24; 15,22-25). 8. justicia: Este término aparece solamen­te aquí; pero en Jn 5,30 se afirma que Jesús, que siempre obedece la voluntad de quien lo ha enviado, juzga con juicio «justo» (dikaia), y la referencia a este episodio que aparece en 7,24 reta a los que pretenden condenar a Jesús por haber curado en sábado a no juzgar según las apariencias sino con juicio «justo». Puesto que Jesús retorna al Padre, queda demostrado que era el verdadero enviado de Dios. La «jus­ticia» de los que lo condenan queda en evi­dencia como una falsa justicia. 10. ya no me veréis: Estas palabras contradicen la experien­cia de la comunidad (cf. 14,19, donde la co­munidad «ve» a Jesús y recibe de él la vida), y se hacen eco del juicio pronunciado contra los que condenaron a Jesús en 8,21. 11. el que ti­raniza a este mundo: Este versículo pone en re­lación los falsos juicios emitidos por el mundo con «el tirano», que también es condenado (cf. 8,42-47, los que pretender matar a Jesús no hacen sino obedecer a su padre, el diablo).
196 (ii) El Paráclito os iluminará para que podáis entender la verdad completa (16,12-15). Como en 14,25-26, el Paráclito juega un papel importante en la comunidad. Iluminará a los discípulos en el futuro, puesto que Jesús no ha podido comunicarles todo lo que necesitan sa­ber, ni tampoco ellos, antes de la glorificación, han sido capaces de entender las palabras y las acciones de Jesús (2,22; 12,16; 13,7). 13. la ver­dad completa: La «verdad» que el Paráclito ayudará a comprender a los discípulos debe interpretarse en consonancia con el uso del término «verdad» a lo largo del evangelio: la verdad en el evangelio de Juan es la fe en Jesús como revelación única de Dios que lo ha en­viado y nos habla a través de él (p.ej., 3,20.23; 8,40.47). El Paráclito ayudará a los discípulos a cumplir la exhortación de Jesús implícita en 8,31-32, «si os mantenéis fieles a mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; así co­noceréis la verdad y la verdad os hará libres». os anunciará las cosas venideras: El vb. anangellein, «anunciar», se utiliza en los escritos apocalípticos para referirse a la revelación de los misterios del «fin de los tiempos». En 4,25, la samaritana se refiere al profeta que ha de venir en términos semejantes. Hemos visto que una de las manifestaciones de la acción del Paráclito era hacer inteligibles las palabras y las obras de Jesús, a menudo mediante citas de la Escritura. Hallamos asimismo una ex­presión similar con relación a la interpreta­ción mesiánica de algunos textos proféticos en lQpHab 7,1-3, donde se afirma en referencia al profeta: «Dios le mandó escribir las “cosas venideras», pero no les reveló cuándo sucede­rían». Quizás la expresión «revelación de las cosas venideras» adquirió pronto un sentido técnico muy específico en el seno de la comu­nidad joánica. No significaba que el Paráclito tuviera dotes de adivino y pudiera predecir el futuro, sino que el Paráclito guiaba a la comu­nidad en su camino hacia la comprensión ple­na de Jesús como el cumplimiento de las pro­mesas de la Escritura. Insistiendo en que el Paráclito, como Jesús, no habla «por sí mis­mo» (7,17-18; 8,28; 14,10), el autor de esta sec­ción deja claro que el Paráclito no puede ser fuente de ninguna revelación nueva o diver­gente. La misión del Paráclito es glorificar a Jesús tomando de él lo que el Padre le ha re­velado y comunicándolo a los discípulos.
197 (iii) La partida y el retomo de Jesús (16,16-24). Jesús reanuda el tema de la partida y la aflicción (vv. 5-7). 16. dentro de poco: cf. 14,19; 13,33; 7,33; se convierte en el núcleo de un nuevo malentendido, que no se refiere al «lugar» adonde se dirige Jesús sino al signifi­cado de «dentro de poco» (w. 16-19). 20. vo­sotros lloraréis y gemiréis, mientras que el mun­do se sentirá satisfecho: Se trata de un anuncio profético estructurado según la lógica de la in­versión propia del género apocalíptico (cf. Mt 5,4). 21. La inversión se ilustra mediante la imagen de la mujer que da a luz; el AT utiliza esta misma imagen con relación a la era me­siánica (p.ej., Is 26,17-18 LXX; 66,7-10, los «dolores de parto» de Sión en el Día del Se­ñor). Aunque thlipsis, «dolores», puede referir­se también a las «pruebas» a que deberán en­frentarse los justos en los últimos tiempos (p.ej., Sof 1,14-15; Hab 3,16; Mc 13,19.24), aquí la imagen se utiliza simplemente como una analogía a fin de resaltar el contraste. 23. cuando llegue ese día: La nueva situación de los discípulos se refleja en la promesa de lo que está por venir. 24. vuestra alegría: Nadie podrá arrebatarles «su alegría» probablemen­te sea una alusión a las persecuciones que ten­drán que sufrir (15,11); finalmente «compren­derán» lo que no pudieron entender antes de la glorificación (y de la venida del Paráclito); y su nueva relación con el Padre les permitirá dirigirse a él en la oración con absoluta con­fianza (14,13-14; 17,7.16; para la expresión «pedid y recibiréis», véase también Mt 7,7; Sant 4,3; 1 Jn 3,22).
198 (iv) Jesús ha vencido al mundo (16,25-33). Al aproximarse el momento de su glorificación, el sentido de las «parábolas» de Jesús se va clarificando. Jesús procede del Pa­dre y se dispone a retornar a El. 27. el Padre mismo os ama: Los discípulos de Jesús, que han creído que procede «de Dios», hallarán su recompensa en el amor que Dios tiene a los que aman a su Hijo. 29. ahora has hablado cla­ramente: El autor utiliza por última vez el re­curso del malentendido y se recrea en él. Los discípulos creen entender por fin las palabras de Jesús. Sin embargo, no han entendido la forma en que va a separarse de ellos para ser glorificado. Han entendido y confiesan sola­mente la primera parte: que Jesús proviene «del Padre» (v. 30b; 6,69). Su suficiencia re­cuerda la de Pedro cuando se declaró prepara­do a morir por Jesús en 13,36-37. 32.cada uno de vosotros se irá a lo suyo: La respuesta de Je­sús es una alusión a la huida de los discípulos (cf. Mc 14,31; Mt 6,31). Sin embargo, esta pro­fecía no se cumplirá en el relato joánico de la pasión, puesto que el Discípulo Amado se ha­llará al pie de la cruz (19,26-27) y los discípu­los no se dispersarán, sino que se mantendrán unidos en Jerusalén (20,19). La tradición de su retorno a Galilea se refleja en el episodio de re­surrección que fue añadido al final del evan­gelio (21,1-14). aunque yo no estoy solo: El au­tor se apresura a corregir la impresión de que Jesús pueda haber quedado realmente «aban­donado» recordando al lector que el Padre es­tá siempre con él. 33. para que podáis encon­trar la paz en vuestra unión conmigo: Como en 14,27-31, este discurso concluye también con una promesa de paz dirigida a los discípulos y con una nueva afirmación de que Jesús «ha vencido al mundo». La crucifixión no repre­senta la victoria de los que se han mostrado hostiles a Jesús. Tampoco la persecución de la comunidad representa la victoria de sus ene­migos. Cuando comprendan el verdadero sig­nificado de la glorificación de Jesús, los discí­pulos comprenderán que la crucifixión de Jesús y su propia persecución son en realidad signos de la victoria de Jesús.

Fuente: Nuevo Comentario Biblico San Jeronimo

gracia tras gracia… Es decir, la sucesión de Moisés a Jesús → v. Jua 1:17; de la ley a la gracia → Gál 3:24.

Fuente: Biblia Textual IV Edición

R574 La explicación de χάριν ἀντὶ χάριτος parece ser que, a medida que los días vienen y van, una nueva provisión toma el lugar de la gracia que ya se había concedido, como las olas siguen una tras la otra sobre la playa. La gracia responde (ἀντί) a la gracia (hemos recibido un favor en lugar de otro, una sucesión de favores -M71).

R829 Ἐλάβομεν se usa como un aoristo de efecto, que acentúa el resultado (comp. el v. 14): todos hemos recibido.

R1181 Καί se usa para introducir una frase que es una explicación adicional (es decir -BD442[9]).

M72 Ἐκ se usa aquí con el genitivo, con un sentido partitivo: de su plenitud.

T258 En este versículo, ¿tiene ἀντί la idea de substitución (es decir, el Espíritu Santo en lugar de la presencia de Cristo); o implica una sucesión de gracias? [Editor. La idea de sucesión parece preferible; comp. R574.]

Fuente: Ayuda gramatical para el Estudio del Nuevo Testamento Griego

Esto es, un intercambio g v. 17 g Gál_3:24; Cnt 1:7-8.

Fuente: La Biblia Textual III Edición