Exo 30:26; 40:9
Aplicar aceite a una persona o cosa, una práctica común en el Oriente.
Existían tres clases de unción: la ordinaria, la sagrada y la médica. Era común usar aceites aromáticos cuando se practicaba la unción común (Rth 3:3; Psa 104:15; Pro 27:9). Se discontinuaba durante el tiempo de duelo (2Sa 14:2; Dan 10:3; Mat 6:17). Los huéspedes eran ungidos como señal de respeto (Psa 23:5; Luk 7:46). Se practicaba la unción de los muertos para prepararlos para el entierro (Mar 14:8; Mar 16:1). El cuero de los escudos se frotaba con aceite para prevenir que se resquebrajara (Isa 21:5), pero también podría llamársele una unción sagrada; p. ej., consagración a la guerra en el nombre del dios que en esa ocasión era invocado para bendecir la batalla.
El propósito de la unción sagrada era dedicar el objeto o la persona a Dios. La piedra que Jacob usó como almohada en Betel (Gen 28:18), el tabernáculo y su mobiliario (Exo 30:22-29), los profetas (1Ki 19:16; 1Ch 16:22), los sacerdotes (Exo 28:41; Exo 29:7; Lev 8:12, Lev 8:30), y los reyes (Saúl: 1Sa 9:16; 1Sa 10:1; David:
1Sa 16:1, 1Sa 16:12-13; 2Sa 2:7; Salomón: 1Ki 1:34; Jehú: 1Ki 19:16) fueron ungidos. El aceite simbolizaba el Espíritu Santo, dándoles el poder para un trabajo particular en el servicio a Dios. El ungido del Señor era un término común en referencia a un rey teocrático (1Sa 12:3; Lam 4:20).
Mesías, de la palabra hebreo mashach y Cristo, del gr. chrein, significa †œel ungido†. La palabra se usa tres veces en el AT cuando habla del Redentor que viene (Psa 2:2; Dan 9:25-26). Jesús fue ungido con el Espíritu Santo en su bautismo (Joh 1:32-33), señalándolo como el Mesías (Luk 4:18, Luk 4:21; Act 9:22; Act 17:2-3; Act 18:5, Act 18:28). Sus discípulos, a través de su unión con él, también fueron ungidos con el Espíritu Santo (2Co 1:21; 1Jo 2:20).
Se acostumbraba la unción como medicina, no necesariamente con aceite, para los enfermos y heridos (Isa 1:6; Luk 10:34). Los discípulos de Jesús ungían con aceite (Mar 6:13; Jam 5:14).
Fuente: Diccionario Bíblico Mundo Hispano
(untar con ungüento).
E1 «ungüento» se hacía con aceite de oliva y perfumes, y se usaba en la Biblia.
– Como medicamento, como cosmético después del bano, y para embalsamar a los muertos, Exo 30:25, Pro 27:9 Can 1:3, Luc 7:46, Luc 23:56, Mar 14:8, Mar 16:1.
– Para ungir a cosas o personas sagradas, apartadas para Dios.
– Profetas, 1Re 19:16.
– Sacerdotes, Exo 28:41.
– Reyes, 1Sa 9:16.
– Para los enfermos y heridos, Isa 50:6, Luc 10:34, Mar 6:13, Stg 5:14-16.
Ver «Unción de los Enfermos».
La palabra «Mesías»: (en hebreo), se traduce por «Cristo»: (en griego), y por «Ungido»: (en espanol).
Cristo es el Mesías, el Ungido de Dios, el Hijo de Dios, o Dios Hijo.
Diccionario Bíblico Cristiano
Dr. J. Dominguez
http://biblia.com/diccionario/
Fuente: Diccionario Bíblico Cristiano
A. Verbo mashaj (jv’m; , 4886), «ungir, untar, consagrar». Este es un verbo común, tanto en hebreo antiguo como moderno, que también se encuentra en antiguo ugarítico. Aparece unas 70 veces en el Antiguo Testamento hebraico. La primera vez que aparece el verbo en el Antiguo Testamento es en Gen 31:13 «Donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto». Ese es un caso de ungir algún objeto o a alguna persona como un acto de consagración. No obstante, el significado básico del término es simplemente «untar» algún objeto con alguna sustancia. Por lo general, se trata de aceite, pero también se «untaba» con otras sustancias como, por ejemplo, pintura o tinte (cf. Jer 22:14). La expresión «ungid el escudo» en Isa 21:5, en el contexto en que se usa, tal vez tenga más que ver con lubricarlo que con consagrarlo. Las «tortas sin levadura †¦ untadas en aceite» (Exo 29:2 bj) equivale básicamente a nuestro pan con mantequilla. El uso más común de mashaj en el Antiguo Testamento tiene que ver con «ungir» con el fin de apartar a alguna persona u objeto para algún ministerio o función. Eliseo fue «ungido» para ser profeta (1Ki 19:16). Más típicamente, los reyes se «ungían» para su oficio (1Sa 16:12; 1Ki 1:39). Se consagraban los recipientes que se usaban en el culto en el santuario (tabernáculo o templo), «ungiéndolos» con aceite (Exo 29:36; 30.26; 40.9–10). Es más, encontramos la receta para hacer el aceite de la «unción» en Exo 30:22-15: B. Nombre mashiaj (j’yvim; , 4899), «ungido». Mashiaj es importante tanto en el pensamiento del Antiguo como del Nuevo Testamento, del cual se deriva el término messiah. Como ocurre con el verbo, mashiaj implica la unción para un oficio o función especial. Por eso David rehusó hacerle daño a Saúl porque este era «el ungido de Jehová» (1Sa 24:6). A menudo los salmos expresan los ideales mesiánicos correspondientes a la línea davídica mediante el uso de la frase «su ungido [de Jehová]» (Psa 2:2; 18.50; 89.38, 51). Bastante interesante resulta que a la única persona que se le llamó «mesías» (traducido «ungido en rvr) en el Antiguo Testamento fue a Ciro, rey pagano de Persia, a quien Dios encomendó la tarea de restaurar a Judá a su patria después del cautiverio (Isa 45:1). En este caso, la unción fue más metafórica que literal, puesto que Ciro no estaba al tanto de su consagración para este propósito divino. Cristo, el título neotestamentario, se deriva del griego Xristos (Jristos) que es el equivalente exacto del hebreo massiaj, pues también tiene el significado básico de «untar con aceite». Por tanto, el título Cristo enfatiza la unción especial de Jesús de Nazaret para el cumplimiento de su misión como el escogido de Dios.
Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento