Las celosías eran construidas al cruzar listones u otros materiales de un lado a otro de una abertura y servían tres propósitos:
( 1 ) privacidad, ya que uno podía ver hacia afuera sin ser visto,
( 2 ) ventilación, ya que dejaba pasar una brisa pero paraba los rayos calientes del sol, y
( 3 ) decoración, al hacer una casa o edificio público más atractivo arquitectónicamente (Jdg 5:28; 2Ki 1:2; Pro 7:6; Cantar de los Son 2:9).
Fuente: Diccionario Bíblico Mundo Hispano
tip, CONS
vet, Mencionadas en los pasajes que se refieren a «cerrar», «entrelazar» las puertecillas o ventanas (Jue. 5:28; 1 R. 6:4; 7:17; 2 R. 1:2; 25:17; Cnt. 2:9; Is. 60:8); las celosías se ponían en los huecos de los edificios para ver desde dentro sin ser visto de fuera. Las celosías estaban hechas de una reja construida de diversos materiales, generalmente de madera.
Fuente: Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado
Armazón que consistía en un enrejado de madera o listones a modo de red y que solía usarse para cubrir una ventana. Las celosías de las ventanas han sido comunes en el Oriente Medio durante siglos. Han servido para mantener las casas frescas, pues impiden la entrada de los rayos directos del Sol y permiten a la vez la ventilación, y también han cumplido un propósito ornamental. Algunas casas de tiempos bíblicos tenían ventanas en la planta baja que daban al patio interior y otras orientadas a la calle. Estas últimas solían estar en la parte alta del muro o en la cámara del techo, y tenían celosías.
La persona que estaba dentro de la casa podía mirar a través de una ventana con celosía y ver lo que ocurría fuera sin ser visto desde el exterior. En la canción de Débora y Barac se representa a la madre de Sísara, que había sido asesinado, mirando desde una ventana y esperando en vano a su hijo †œpor entre las celosías†. (Jue 5:1, 28.) Un observador vio desde una ventana y a través de una celosía a †œun joven falto de corazón† que se ponía en contacto con una prostituta. (Pr 7:6-13.) En El Cantar de los Cantares (2:9) también se hace referencia a †œ[mirar] con fijeza por las ventanas, dando una ojeada por las celosías†.
Por lo visto, algunas celosías de ventanas llevaban bisagras que permitían su apertura. Las ventanas de la cámara del techo de Daniel, desde las que se le podía ver orando a Jehová tres veces al día, tal vez hayan tenido celosías que se podían abrir y cerrar. (Da 6:10.)
Fuente: Diccionario de la Biblia